«El Papa ama a sus hijos homosexuales como son porque son hijos de Dios»

Al final de su audiencia general del 16 de septiembre el Papa Francisco tuvo un breve encuentro con Mara Grassi, vicepresidenta de una asociación de padres de hijos homosexuales, quien afirma que el Santo Padre le dijo que «El Papa ama a sus hijos tal como son porque son hijos de Dios».

Antes de comenzar la audiencia algunos miembros de esta asociación (Tenda di Gionata) saludaron al Papa gritando «somos padres de hijos homosexuales, LGBT»; Francisco les respondió «Rezo por ustedes y por sus hijos».

Una vez concluida la audiencia, la vicepresidenta de esta asociación tuvo la oportunidad de tener un breve pero más calmado encuentro con el Papa que no duró más de un minuto en el que le regaló una camiseta con la frase «En el amor no hay temor», tomada de la primera carta de Juan, y algunas cartas con testimonios de los hijos de los miembros de esta asociación.

En el video del breve encuentro de Mara Grassi con el Papa no se logra distinguir las palabras exactas del Santo Padre.

Amarlos tal como son PORQUE SON HIJOS DE DIOS

Para variar algunos medios difunden esta noticia como una «prueba» de apoyo del Papa Francisco a la comunidad LGBT (y todas sus causas aunque entren en conflicto con la doctrina de la Iglesia), sin embargo lo dicho en esta ocasión por el Santo Padre es correcto y nos recuerda a una ya conocida descontextualización de sus palabras que se vivió al principio de su pontificado.

En aquella ocasión el Papa Francisco dijo «cuando uno se encuentra con una persona gay debe distinguir el hecho de ser una persona gay y el hecho de hacer lobby gay, porque ningún lobby es bueno. Si una persona es gay, se acerca al Señor y tiene buena voluntad ¿quién soy yo para juzgarlo?«.

Al decir que ama a los homosexuales como son porque son hijos de Dios el Santo Padre está intentando hacer un acento en la verdadera identidad de todos los seres humanos. Lo que le da verdadera identidad a un homosexual no es su orientación sexual, sino su dignidad de hijo de Dios; de un Dios que lo ama tanto que lo recibe con amor no para que el homosexual siga en su pecado, sino para que al igual que todo el mundo reconozca que es pecador y se deje transformar por el amor de su Padre.