Habiliten los confesionarios antes que las Misas públicas

Muchos fieles católicos alrededor del mundo están pidiendo la reapertura de los templos porque tienen la necesidad espiritual de recibir a Jesús Eucaristía. Eso está muy bien, pero debemos recordar que con la Misa energía que pedimos el regreso de la Santa Misa también debemos pedir la reapertura de los confesionarios. ¡Si comulgamos sin habernos confesado nuestra salud espiritual está en grave peligro!

¿Por qué debemos confesarnos antes de comulgar?

Ponte a pensar en todos los pecados que has cometido durante esta cuarentena. Algunos pueden ser pecados «pequeños» y tal vez otros muy graves. En cualquier caso, todas esas faltas son ofensas contra nuestro Dios que requieren de su perdón a través del sacramento de la confesión.

El Catecismo de la Iglesia Católica (#1422) nos enseña que gracias a este bendito sacramento obtenemos «la misericordia de Dios el perdón de los pecados cometidos contra Él».

¿Qué pasa si comulgamos sin habernos confesado?

«Quien coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será reo del Cuerpo y de la Sangre del Señor». 1 de Corintios 11, 27.

Y aunque antes de comulgar todos decimos «Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme», la mejor manera de disponer nuestra alma para recibir a su creador es a través de la Confesión.

Habilitar los Confesionarios antes que las Misas públicas

Todos queremos recibir al Señor, pero queremos hacerlo bien. Esta cuarentena nos ha permitido valorar más todo aquello lo que hoy estamos privados. Nuestro reencuentro con el Señor en el Sacramento de la Comunión será tan grandioso como aquel día en el que lo recibimos por primera vez el sía de nuestra Primera Comunión.

Los laicos estamos dispuestos a hacer de este reencuentro un momento realmente especial para nuestras vidas. Ahora solo es tarea de nuestros pastores (sacerdotes y obispos) disponer los medios para que esto sea posible.