La reconstrucción del “verdadero” rostro de Jesús es una gran mentira

En estos días se viralizó la noticia de una supuesta reconstrucción del rostro de Jesús de Nazareth realizada con inteligencia artificial. Sin embargo, una rápida revisión de los datos proporcionados por los medios son suficientes para demostrar que todo se trata de una gran mentira. En este artículo te contaremos por qué.

El fotógrafo Bas Uterwijk es el autor de este trabajo. Él mismo contó en su cuenta de Instagram cómo elaboró las imágenes que han dado la vuelta al mundo:

“He sido fotógrafo profesional durante los últimos 14 años, pero tengo experiencia en imágenes generadas por computadora y efectos especiales. Hace poco más de un año me topé con el software #artificialintelligence #Artbreeder que utiliza una red neuronal entrenada en fotografías y pinturas de miles de rostros humanos. Esta aplicación permite combinar múltiples fuentes de rostros y fusionarlas en una versión sintetizada, guiada por las decisiones artísticas del usuario”.

Así que este fotógrafo tomó varias representaciones de Jesús hechas a través de la historia, desde algunos íconos bizantinos hasta pinturas de Leonardo Da Vinci. Para darle un poco más de “autenticidad” a su trabajó también agregó al software algunas fotos de la Sábana santa de Turín.

No hay que ser muy inteligentes para darnos cuentas de que con este método no se logra una imagen fidedigna del rostro de Jesús. En realidad tan solo se logra una representación más de las muchas que hoy ya existen.

El mismo autor de esta obra acepta en su cuenta de Instagram que “El resultado es una impresión artística de cómo podría haberse visto este hombre, más que una búsqueda científica de una semejanza exacta”.

Medios que desinforman

Sabiendo que es bastante obvio que solo es una nueva representación es natural que nos preguntemos ¿Por qué la mayoría de medios no dudó en titular esta noticia como “el verdadero rostro de Jesús”? La respuesta más simple es que tan solo buscaron el título más llamativo posible para conseguir lectores.

Pero esta jugada, además de poco profesional, es bastante peligrosa ya que alimenta la ignorancia de quienes todavía creen que la Iglesia Católica ha representado durante siglos a un Jesús blanco, rubio, ojos azules, y un largo etcétera de improbables tomando en cuenta la cultura en la que vivió nuestro Señor.

Esas personas ignoran que Jesús ha sido representado no solo como un típico europeo sino también como un ciudadano de todas las culturas existentes. Basta una rápida búsqueda en Google para encontrarnos con un Jesús con carateristicas faciales que lo asemejan más a un asiático. También es fácil encontrar a un Jesús cholo, negro, inca, pelirrojo, indio, etc.