3 Fiestas Marianas que NO te puedes perder en Mayo

Mayo es un mes lleno de fiestas dedicadas a la Santísima Virgen María. Son muchísimas: Nuestra Señora de Laus, Nuestra Señora de Luján, Nuestra Señora de la Evangelización, Nuestra Señora de todos los pueblos, etc. Sin embargo hay tres de ellas tan importantes para toda la Iglesia Universal que merecen nuestra mayor atención en este mes.

Hoy te presentaremos 3 fiestas marianas que no te puedes perder en Mayo.

Nuestra Señora de Fátima (13 de Mayo)

Nuestra Madre del cielo se apareció a tres sencillos niños pastores el 13 de mayo de 1917 en Fátima, Portugal. Esta es probablemente la aparición mariana más importante de toda la historia. Gracias a esta aparición millones de personas han vuelto a la Iglesia, aumentado su fe y recibido innumerables gracias concedidas mediante la intercesión de la bienaventurada Virgen María.

La Visitación de María (31 de Mayo)

Cada 31 de mayo la Iglesia recuerda de manera especial el pasaje del Evangelio de San Lucas que nos relata la visita de María a su prima Isabel.

Según los Evangelios, María y su prima se encontraban embarazadas. María sabía que Isabel era bastante mayor, por eso decidió emprender un largo viaje para ayudarle en lo que fuera necesario.

Al llegar a su casa, Isabel se llenó del Espíritu Santo y la criatura en su vientre saltó de gozo. Inmediatamente Isabel proclamó el famoso «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre», mientras María respondió dándole gloria a Dios por la gracia que había recibido.

Día de la Madre (Segundo domingo de Mayo)

La Biblia nos cuenta que al pie de la cruz estaban María junto al discípulo amado. Al verlo, el Señor le dijo a María: ahí tienes a tu hijo. Y a Juan de dijo: ahí tienes a tu madre.

El libro del Apocalipsis nos presenta la figura de una mujer coronada de estrellas y con la luna bajo sus pies que da a luz a Jesús. Al final del capítulo 12 del Apocalipsis se nos dice que esta mujer tiene descendencia: los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.

Basado en estos textos, la Iglesia no tiene temor de llamar madre a María. Todos somos sus hijos y por eso le diremos llenos de gozo ¡Feliz día mamá!