Primera declaración del Cardenal Burke sobre Traditionis Custodes

El Cardenal Raymond Leo Burke ha comentado para el National Catholic Register sus primeras impresiones luego de leer Traditiones Custodes, el motu proprio del Papa Francisco en el que se restringe el acceso a la Santa Misa Tradicional.

El actual prefecto emérito de la Signatura Apostólica, señaló lo que encuentra una serie de fallas en Traditionis Custodes. El cardenal Burke asegura que no puede entender cómo el nuevo Misal Romano es la “expresión única de la lex orandi del Rito Romano», como dice el nuevo motu proprio. La Forma Extraordinaria de la Misa “es una forma viva del Rito Romano y nunca ha dejado de serlo”, señaló el Cardenal Burke.

El que es considerado por muchos un firme defensor de la doctrina católica, tampoco puede entender por qué el motu proprio entra en vigencia de inmediato, ya que el decreto «contiene muchos elementos que requieren estudio en cuanto a su aplicación».

El cardenal estadounidense señaló además que en su larga experiencia no ha sido testigo de la «situación gravemente negativa» que Francisco describe en la carta a todos los obispos que acompaña a su motu proprio.

Si bien algunos fieles pueden tener «ideas erróneas», dijo, ha encontrado que los fieles en cuestión generalmente «tienen un profundo amor por la Iglesia y por sus pastores en la Iglesia» y «de ninguna manera se adscriben a una ideología cismática o sedevacantista«. De hecho, «a menudo han sufrido mucho para permanecer en la comunión de la Iglesia bajo el Romano Pontífice”, dijo.

El cardenal Burke agregó que si hay situaciones “de una actitud o práctica contraria a la sana doctrina y disciplina de la Iglesia, deben ser abordadas individualmente por los pastores de la Iglesia, el Romano Pontífice y los Obispos en comunión con él”.

El cardenal Burke también cuestionó el tono del motu proprio, observando que está «marcado por una dureza» hacia los fieles que aman la Forma Extraordinaria del Rito Romano.

“Rezo para que los fieles no cedan ante el desánimo que tal dureza necesariamente engendra, sino que, con la ayuda de la gracia divina, perseveren en su amor por la Iglesia y sus pastores”, dijo.