Quisieron burlarse de los cristianos y terminaron dándonos otra evidencia de que Jesús es Dios

En redes sociales es común encontrarnos con burlas hacia las personas que profesan abiertamente su fe cristiana. Lamentablemente estas burlas no son algo nuevo, ya que se remontan hasta los tiempos de los primeros cristianos. De hecho, la primera representación pictórica sobre Jesús es una blasfemia; sin embargo, lo que nunca imaginaron los autores de esa canallada es que su «chistesito» se convertiría en una evidencia más de la divinidad de Jesucristo.

En el Monte Palatino, donde antiguamente muchos cristianos sufrieron persecución a manos del Imperio Romano, los arqueólogos encontraron un grafiti que les llamó poderosamente la atención. Se trataba del dibujo de un hombre que levantaba sus manos ante otro con cabeza de asno y los brazos extendidos en forma de cruz.

Sin embargo, lo que más llama la atención de este grafiti es el texto en griego que lo acompaña: «Alexámenos sébete theón«. Los estudiosos concuerdan con que esta expresión puede traducirse como «Alexámenos adorando a su dios».

La interpretación que los arqueólogos le han dado a este grafiti es que se trataría de una representación satírica contra los cristianos ya que, tal como lo menciona Tertuliano a finales del siglo II, los cristianos eran acusados de adorar una deidad con cabeza de asno.

Evidencia de la la Divinidad de Jesucristo

Más allá de lo ofensiva que pueda resultar la imagen de Jesús con cabeza de asno, hay un detalle en este grafiti que todos los cristianos deben resaltar: El texto que le acompaña dice «Alexámenos adorando a su dios«.

Las religiones que niegan la divinidad de Jesús argumentando que dicha creencia es un invento tardío de la Iglesia Católica tienen un serio problema ante esta evidencia arqueológica. Aquí tenemos a un cristiano, probablemente del primer siglo, siendo objeto de burla por adorar a Dios. No se burlaron de aquel cristiano por creer que Jesús era simplemente un profeta, un gran maestro o un líder. Alexámenos aseguraba que aquel crucificado era Dios.

Bienaventurados los humillados, injuriados y perseguidos, gócense y alégrense, porque su galardón es grande en los cielos; Mateo 5,11-12