Reconstruyen el órgano de tubos más antiguo del mundo

Un grupo de arqueólogos encontró los restos de un órgano de tubos debajo de la Basílica de la Natividad en Belén y ya se han iniciado los trabajos para su completa restauración.

El órgano, encontrado en excelentes condiciones gracias al clima seco del lugar, data del siglo XII, trescientos años más antiguo que el que hasta ahora era considerado el órgano de tubos más antiguo que se puede tocar ubicado en Sion, capital del cantón Valais.

El proceso de restauración de este magnífico instrumento concluirá en 5 años y su destino final será el museo de Tierra Santa en Jerusalén donde será puesto en exhibición aunque no se descarta su uso en algunos conciertos.

Aunque los primeros órganos datan del siglo III a.C., estos gozaron de gran aceptación dentro de la liturgia católica teniendo un lugar privilegiado cuando se construían las antiguas catedrales. Y aunque en las últimas décadas la Iglesia acepta la inclusión de otros instrumentos musicales en sus cultos sagrados, el órgano aún sigue siendo considerado el instrumento musical litúrgico por excelencia.

“Téngase en gran estima en la Iglesia latina el órgano de tubos, como instrumento musical tradicional, cuyo sonido puede aportar un esplendor notable a las ceremonias eclesiásticas y levantar poderosamente las almas hacia Dios y hacia las realidades celestiales”. Concilio Vaticano II.