¿Sabes qué sucede con los animales cuando mueren?

Los animales, como las plantas y otros tipos de organismos, no poseen un alma con las mismas características que el alma humana, sino que tienen algo «parecido» al alma, que simplemente podríamos llamar «vida».

Recuerda que TODA VIDA tiene su origen en Dios.El hombre, además de vida, posee un alma que se caracteriza por tener:✓ Eternidad.✓ Memoria.✓ Raciocinio.

Enfocándonos en el tercer punto, es necesario entender que a diferencia de el resto de la creación, el hombre es LIBRE de elegir entre el bien y el mal, razón por la que uno puede ganarse el Cielo o perderlo.

Los animales, por ejemplo, no disciernen entre lo bueno y lo malo, sino que están sujetos a su instinto, es decir, «no pecan» sino que naturalmente están inclinados al bien.

Los animales hacen bien (la voluntad de Dios) en cuanto a que son lo que se supone que vinieron a ser a este mundo, es decir: Nunca veremos a un gato queriendo ser elefante o a una flor queriendo ser piedra; sino que viven a la perfección su esencia. (Cosa que en la sociedad no se ve del todo)

El Cielo es un lugar RESRVADO para los hijos de Dios. Los hombres recibimos este «título» por la gracia del Bautismo, gracia a la que los animales NO ACCEDEN.

Ellos, junto con el resto de seres vivientes, permanecen en calidad de «creaturas».

En diversos pasajes de las Escrituras, se menciona la supremacía del hombre sobre la creación, (véase Génesis 1, 26). Cuando un animal, (o cualquier otro ser vivo) muere, su vida simplemente vuelve a su origen: Dios.

Decir que un animal pueda ir al Cielo, también implicaría que este pudiera ir al Infierno, o al Purgatorio, lo cual es totalmente incorrecto.

Que los animales no vayan al Cielo, no significa que no debamos amarlos y respetarlos, pues ellos poseen en sí el aliento de Dios, que los hace vivir.

Fuente: El Cristianismo y las Sectas