Se arrepintió de robar el cáliz de oro de una Iglesia y lo devuelve junto a este emotivo mensaje

Un hombre hasta ahora no identificado robó un cáliz de oro de una parroquia en la provincia del Callao en Lima, Perú. Sin embargo, luego de una semana se arrepintió de su error y devolvió el objeto sagrado junto a una carta cuyo contenido ha conmovido a muchos en redes sociales.

Las cámaras de seguridad de la parroquia San Juan XXIII captaron cómo un hombre sustraía un cáliz de oro valorizado en 1500 dólares que era utilizado para las actividades litúrgicas de dicho templo. Sin embargo, una semana después el ladrón devolvió el cáliz enviándolo por delivery junto a una carta dirigida al párroco que decía lo siguiente:

“Padre, lo siento, estoy arrepentido. Tengo una hija y necesitaba. Por favor, no quiero dejarla sola, no me denuncie. Perdóneme, se lo pido de rodillas. Dios me perdone, tenga compasión”.

En otro papel el involucrado también explicó que su hija se dio cuenta de lo sucedido y le pidió que detenga todo.

La devolución se dio luego de que el padre Jorge Eduardo Ramirez Rodríguez, párroco de la parroquia afectada, diera a conocer el robo en sus redes sociales en la que además aseguraba sus oraciones «pronta conversión de esta persona, no sé que habrá motivado a realizar este robo , ya que es un acto de sacrilegio, espero que reflexione y pueda devolver este ornamento litúrgico».

El párroco se mostró muy contento por la devolución del cáliz y dio más detalles de lo sucedido a través de la página de Facebook de su parroquia:

«Hace unos dias esta Parroquia fue victima de un cuarto robo, en esa oportunidad hurtaron el cáliz , un objeto de mucho valor espiritual porque el donde se consagra la Sangre de Nuestro Señor. El día Jueves al promediar las 8:30 am, me mandaron un «delivery», yo pensé que era algún presente de algún feligrés , para ser sincero pensé que era un desayuno, pero me di con la sorpresa en la cocina que era el Cáliz que había sido hurtado, grande fue mi alegría al verlo de nuevo, junto al cáliz encontré este manuscrito, donde pedía este señor perdón. Me da mucho gusto que haya reflexionado, y espero su sincera conversión, yo ya lo perdone desde el primer día y lo llamo a que se confiese. Yo ya no tocare mas el tema y dejare ahí como en un recuerdo».