Josué

JOSUE

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Josué

Introducción

El libro de Josué narra la conquista de la Tierra prometida, llevada a cabo después de la muerte de Moisés por Josué, el nuevo caudillo y sucesor de Moisés.

El libro se divide en dos partes, de las cuales la primera (capítulos 1-12) relata el paso del Jordán, la toma de Jericó, las batallas de Hai y Gabaón y otros sucesos relacionados con la ocupación del país. La segunda parte (capítulos 13-22) trata del reparto de la tierra de Canaán entre las doce tribus que la recibieron en suerte. Termina como el Deuteronomio, con la renovación de la Alianza (capítulos 23 y 24).

El título no quiere decir que Josué mismo sea el autor del libro. Sin embargo, hay indicios de que el conquistador hiciera uso del arte de escribir (Josué 24, 26). La tradición judía y muchos santos Padres le atribuyen a él mismo la composición del libro, mientras que los modernos en su mayoría, son de opinión contraria, sosteniendo que el autor no fue Josué sino otro escritor, que utilizó relatos y documentos, escritos por Josué y otros en tiempos de la ocupación de Canaán.

El libro fue redactado antes del establecimiento de la monarquía en Israel, pues al tiempo que se escribía, estaban los gabaonitas todavía al servicio del Santuario. Ahora bien, por otra fuente (II Reyescapítulo 21) sabemos que Saúl, el primer monarca los persiguió hasta el exterminio. En Josué 6, 25 leemos que Rahab y su familia vivía aun al tiempo de la composición del libro. Esta observación permite suponer que el libro fue escrito por un contemporáneo de Josué.

El objeto del Libro de Josué es mostrar la fidelidad de Dios en el cumplimiento de su promesa de dar a su pueblo la tierra de Canaán.

Los datos del Libro de Josué son confirmados indirectamente por las tablas cuneiformes del archivo de Tell el-Amarna, las que describen la situación política de entonces de la misma manera que el Libro sagrado. No había gobierno central ni jefe superior, sino que una multitud de reyezuelos vivían entre sí en constante hostilidad y sólo se unían cuando un común y poderoso enemigo los amenazaba.

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I. Conquista de Canaán

Josué 1

Orden de tomar posesión de Canaán

1 [1426] Despuésde la muerte de Moisés, siervo de Yahvé,habló Yahvé a Josué, hijo de Nun, ministro deMoisés, diciendo:

2 “Moisés, mi siervo, hamuerto; levántate, pues, y pasa este Jordán, túcon todo este pueblo, al país que Yo doy alos hijos de Israel.

3 [1427] Todos los lugares que pisarela planta de vuestros pies, a vosotros oslos doy, como he prometido a Moisés.

4 [1428] Vuestrostérminos serán desde el desierto y esteLíbano hasta el río grande, el río Éufrates, todala tierra de los heteos, y hasta el MarGrande, donde se pone el sol.

5 [1429] Nadie podráresistir ante ti en todos los días de tu vida;como Yo fui con Moisés así seré contigo; note dejaré ni te abandonaré.

6 Sé fuerte y valeroso;porque tú darás a este pueblo en herenciael país que Yo juré a sus padres que lesdaría.

7 Sé, pues, valeroso y esfuérzate por observary practicar la Ley que te prescribió misiervo Moisés; no te apartes de ella, ni a laderecha ni a la izquierda, a fin de que tengasbuen éxito en todos tus caminos.

8 [1430] No se apartede tu boca este libro de la Ley; antes meditaen él día y noche, para que observes y practiquestodo lo que en él está escrito; porqueentonces prosperarás en tu camino y tendrásbuen éxito.

9 ¿No te lo mando Yo? Séfuerte y valeroso; no temas ni te amedrentes;porque Yahvé, tu Dios, está contigo a dondequiera que vayas.”

Orden de partida

10 Entonces dio Josué alos jefes del pueblo esta orden: “Recorred elcampamento y mandad al pueblo, diciendo:Proveeos de víveres, porque dentro de tresdías habéis de pasar este Jordán, para ir aocupar el país que Yahvé, vuestro Dios, os daen posesión”.

12 [1431] A los rubenitas, a los gaditas ya la media tribu de Manases, habló Josué enestos términos:

13 “Acordaos de lo que Moisés,siervo de Yahvé, os mandó diciendo: Yahvé,vuestro Dios, os ha concedido descanso dándooseste país.

14 Vuestras mujeres, vuestros hijosy vuestros ganados se quedarán en el paísque Moisés os dio en esta parte del Jordán;pero vosotros, todos los hombres fuertes y valientes,pasaréis armados delante de vuestroshermanos y los ayudaréis,

15 hasta que Yahvéconceda descanso a vuestros hermanos, así comoa vosotros, y posean también ellos el paísque Yahvé, vuestro Dios, les ha de dar. Despuésvolveréis al país de vuestra posesión y loposeeréis; ese país que Moisés, siervo de Yahvé,os dio en esta parte del Jordán, al oriente.”

16 Ellos respondieron a Josué, diciendo: “Todo cuanto nos mandares lo haremos; y a dondequiera que nos enviares, iremos.

17 [1432] Así como en todo obedecimos a Moisés, del mismo modo te obedeceremos también a ti, solamente que Yahvé, tu Dios, esté contigo, como estuvo con Moisés.

18 Quienquiera que rebelándose contra tus órdenes, no escuchare tus palabras en todo lo que le mandes, morirá. Mas tú, esfuérzate y ten ánimo.”

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Josué 2

Rahab y los exploradores

1 [1433] Josué, hijo deNun, envió secretamente desde Sitim dos espías,diciendo: “Andad, explorad el país y aJericó.” Partieron y entraron en casade una ramera llamada Rahab, donde se hospedaron.2 Mas se dio aviso al rey de Jericó, conestas palabras: “He aquí que durante la nochehan llegado aquí unos hombres de los hijosde Israel, para explorar la tierra.”

3 Entoncesel rey de Jericó mando decir a Rahab: “Sacafuera a los hombres que han venido a ti y han entrado en tu casa; porque han venido a explorar todo el país.”

4 Entretanto la mujer había tomado a los dos hombres para esconderlos, por lo cual dijo: “Es verdad que vinieron a mí aquellos hombres, pero yo no sabía de dónde eran.

5 Salieron cuando se iba a cerrar la puerta, siendo ya oscuro; no sé a dónde sehan dirigido. Corred a prisa en pos de ellos,que de seguro los alcanzaréis.”

6 En realidadella los había hecho subir al terrado, y loshabía escondido entre los tallos de lino quetenía dispuestos en el terrado.

7 Fueron, pues,tras ellos aquellos hombres, persiguiéndoloscamino del Jordán, hasta los vados; y luegoque los perseguidores habían salido, se cerraronlas puertas.

El pacto con Rahab

8 Aun no se habíanacostado los espías, cuando ella subió al terrado,donde estaban,

9 y dijo a los hombres: “Yosé que Yahvé os ha dado este país, porque elterror de vuestro nombre ha caído sobre nosotrosy todos los habitantes del país tiemblanante vosotros.

10 Pues hemos oído cómo Yahvésecó delante de vosotros las aguas del MarRojo, cuando salisteis de Egipto, y cómo habéistratado a los dos reyes de los amorreos,en la otra parte del Jordán, a Sehón y a Og,a los cuales entregasteis al anatema.

11 [1434] Al oírlose nos derritió el corazón y todos han perdidoel ánimo ante vosotros; porque Yahvé, vuestroDios, es Dios arriba en el cielo y abajo enla tierra.

12 Ahora os ruego que me juréispor Yahvé que como yo he usado de misericordiacon vosotros, así también vosotrosusaréis de misericordia con la casa de mi padre,y me daréis una señal de seguridad,

13 deque dejaréis la vida a mi padre, a mi madre,a mis hermanos, y a mis hermanas, y a todo loque es suyo, y que libraréis nuestras vidas dela muerte.”

14 Los hombres le respondieron: “Con nuestra vida salvaremos la vuestra contal que no nos denuncies. Y será que cuandoYahvé nos entregare el país, usaremos contigode misericordia y de fidelidad.”15 [1435] Tras lo cual ella los descolgó con unacuerda desde la ventana, pues estando su casaen el muro de la ciudad, vivía en el muro.16 “¡Marchaos, les dijo, a la montaña, no sea que os alcancen los que fueron en persecución vuestra! Allí escondeos tres días, hasta que hayan vuelto los perseguidores; después seguiréis vuestro camino.”

17 Los hombres le dijeron: “Nosotros sin falta cumpliremos este juramento que nos has tomado.

18 [1436] Mira, cuando entremos en el país, atarás este cordón de hilo escarlata en la ventana por donde nos descolgaste; y reunirás contigo dentro de la casa a tu padre, a tu madre, a tus hermanos, y a toda a casa de tu padre.

19 Si alguno sale fuera de la puerta de tu casa, su sangre recaerá sobre su propia cabeza, y nosotros quedaremos sin culpa; pero si mano alguna toca a los que estén contigo dentro de la casa, su sangre recaerá sobre nuestra cabeza.

20 Pero si nos denuncias, nos veremos libres de este juramento que nos has tomado.”

21 Ella respondió: “Como vosotros decís, así sea”. Después los despidió, y se fueron. Y ella ató el cordón de escarlata a la ventana.

Regreso de los exploradores

22 Partieron ellos en dirección de la montaña, donde estuvieron tres días, hasta el regreso de los que habían ido en su persecución. Pues los perseguidores los habían buscado en todo el camino, sin hallarlos.

23 Se volvieron entonces los dos hombres; bajando de la montaña pasaron (el río) y vieron a Josué, hijo de Nun, al cual refirieron todo lo que les había sucedido.

24 Dijeron a Josué: “Cierto es que Yahvé ha dado en nuestra mano todo este país, porque todos los moradores del país tiemblan ya ante nosotros.”

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Josué 3

Preparativos para el paso del Jordán

1 Se levantó Josué muy de mañana, y partiendo de Sitim, él y todos los hijos de Israel, vinieron al Jordán, donde se detuvieron antes de cruzarlo.2 Al cabo de tres días, los jefes pasaron por en medio del campamento,

3 [1437] y dieron al pueblo esta orden: “Cuando veáis el Arca de la Alianzade Yahvé, vuestro Dios, y a los sacerdoteslevitas que la llevan, partid también vosotrosde vuestro lugar y marchad en pos de ella —4 [1438] pero dejad entre vosotros y ella un espaciode unos dos mil codos de distancia y no osacerquéis a ella—, para que podáis saber elcamino que habéis de seguir; pues no habéispasado antes por este camino.”5 [1439] Y Josué dijoal pueblo: “Santificaos, porque mañana Yahvéhará maravillas en medio de vosotros.”6 Habló Josué también a los sacerdotes, diciendo: “Alzad el Arca de la Alianza e id delantedel pueblo.” Alzaron el Arca dela Alianza y se pusieron en marcha al frentedel pueblo.

7 Y dijo Yahvé a Josué: “Hoy comenzaréa engrandecerte ante todo Israel, paraque sepan ellos que Yo estoy contigo comoestuve con Moisés.

8 Manda a los sacerdotesque llevan el Arca de la Alianza, y diles: “Cuando lleguéis a la orilla de las aguas delJordán, paraos, en el mismo Jordán.”9 Dijo Josué a los hijos de Israel: “Venidaquí y escuchad las palabras de Yahvé,vuestro Dios.”10 Y añadió Josué: “En estoconoceréis que el Dios vivo está en medio devosotros, y que infaliblemente expulsará dedelante de vosotros al cananeo, al heteo, al heveo,al fereceo, al gergeseo, al amorreo y aljebuseo.

11 He aquí que el Arca de la Alianzadel Señor de toda la tierra va a pasar delantede vosotros por medio del Jordán.

12 [1440] Tomaosdoce hombres de las tribus de Israel, uno decada tribu;

13 [1441] y cuando los sacerdotes que llevanel Arca de Yahvé, Señor de toda la tierra,pongan la planta de sus pies en las aguas delJordán, éstas se cortarán; es decir, las aguasque vienen de arriba, se pararán y formaránun montón.”

El paso del Jordán

14 Entonces salió el pueblo de sus tiendas para pasar el Jordán, y los sacerdotes que llevaban el Arca de la Alianza marchaban al frente del pueblo,

15 [1442] y cuando llegaron los portadores del Arca al Jordán, y los pies de los sacerdotes que llevaban el Arca se mojaron en la orilla de las aguas —pues el Jordán se desborda por todas sus orillas durante toda la siega—;

16 [1443] se pararon las aguas que venían de arriba elevándose a mucha distancia en forma de un montón, junto a Adam, ciudad que está al lado de Sartán; y las aguas que corrían hacia el Mar del Arabá, el Mar Salado, quedaron completamente cortadas; y el pueblo pasó frente a Jericó.

17 Los sacerdotes que llevaban el Arca de la Alianza de Yahvé estaban parados sobre el suelo enjuto, en medio del Jordán, mientras todo Israel iba pasando en seco, hasta que todo el pueblo hubo acabado de pasar el Jordán.

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Josué 4

Las doce piedras conmemorativas

1 Cuando todo el pueblo hubo acabado de pasar el Jordán, habló Yahvé a Josué, diciendo:

2 “Tomaos de entre el pueblo doce hombres, uno de cada tribu,

3 y dadles esta orden: De ahí, de en medio del Jordán, del lugar donde se han parado los pies de los sacerdotes, tomad doce piedras, que llevaréis con vosotros para colocarlas en el lugar donde acampéis esta noche.”

4 [1444] Llamó Josué a los doce hombres que había elegido de entre los hijos de Israel, uno de cada tribu;

5 y les dijo: “Id al medio del Jordán, hasta donde está el Arca de Yahvé, vuestro Dios, y cada uno de vosotros cargue una piedra sobre su hombro, según el número de las tribus de los hijos de Israel.

6 [1445] y sirva esto de señal en medio de vosotros. Cuando el día de mañana preguntaren vuestros hijos diciendo: ‘¿Qué significan para vosotros estas piedras?’,

7 les responderéis: “Las aguas del Jordán se cortaron ante el Arca de la Alianza de Yahvé. Cuando ella pasó el Jordán, se partieron en dos las aguas del Jordán; y estas piedras han de ser un monumento sempiterno para los hijos de Israel.”

8 Los hijos de Israel lo hicieron así como Josué había ordenado. Tomaron doce piedras de en medio del Jordán, como Yahvé lo había mandado a Josué, según el número de las tribusde los hijos de Israel; y llevándolas consigoal lugar en que habían de acampar lasasentaron allí.

9 Josué erigió también doce piedrasen medio del Jordán, donde habían estadolos pies de los sacerdotes que llevaban elArca de la Alianza, y allí han quedado hastael día de hoy.

Los sacerdotes salen del Jordán

10 Los sacerdotesque llevaban el Arca se habían quedadoparados en medio del Jordán hasta el cumplimientode todo lo que Yahvé había mandadoa Josué que intimara al pueblo, conforme acuanto Moisés había ordenado a Josué. Entretanto,el pueblo atravesó a toda prisa (el Jordán),11 y cuando todo el pueblo hubo acabadode pasar, pasó también el Arca de Yahvé juntamentecon los sacerdotes, a vista del pueblo.12 [1446] Pasaron también armados al frente de los israelitaslos hijos de Rubén, los hijos de Gad yla media tribu de Manasés, según les había ordenadoMoisés.

13 Estos, unos cuarenta mil, armadospara la guerra, pasaron delante de Yahvéa la batalla, a los llanos de Jericó.

14 En aqueldía Yahvé engrandeció a Josué a los ojos de todoIsrael, de manera que le respetaron como habíanrespetado a Moisés, todos los días de su vida.15 Yahvé habló entonces a Josué, diciendo:

16 “Manda a los sacerdotes que llevan el Arca del Testimonio, que suban del Jordán.”

17 Mandó, pues, Josué a los sacerdotes, diciendo: “¡Subid del Jordán!”

18 [1447] Y cuando los sacerdotes que llevaban el Arca de la Alianza de Yahvé, subieron de en medio del Jordán, y las plantas de los pies de los sacerdotes hubieron alcanzado la tierra seca, volvieron las aguas del Jordán a su lugar, desbordándose, como anteriormente, por todas sus riberas.

19 [1448] El pueblo salió del Jordán el día diez del mes primero, y acamparon en Gálgala, en la frontera oriental de Jericó.

20 En Gálgala erigió Josué aquellas doce piedras sacadas del Jordán,

21 y habló a los hijos de Israel, diciendo: “Cuando el día de mañana vuestros hijos preguntaren a sus padres, diciendo: ¿Qué significan estas piedras?,

22 instruiréis a vuestros hijos, y diréis: A pie enjuto pasó Israel este Jordán,

23 secando Yahvé, vuestro Dios, delante de vosotros las aguas del Jordán hasta que hubisteis pasado, como lo hizo Yahvé, vuestro Dios, con el Mar Rojo, al cual secó delante de nosotros, hasta que hubimos pasado;

24 para que todos los pueblos de la tierra conozcan que la mano de Yahvé es poderosa y vosotros temáis a Yahvé, vuestro Dios, en todo tiempo.”

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Josué 5

Circuncisión de los israelitas

1 Todos losreyes de los amorreos que habitaban a la otraparte del Jordán, hacia el occidente, y todoslos reyes de los cananeos que habitaban juntoal mar, cuando oyeron que Yahvé había secadolas aguas del Jordán delante de los hijos deIsrael hasta que hubieron pasado, se desmayaronen su corazón y ya no quedó en ellosaliento, por miedo a los hijos de Israel.

2 [1449] Enaquel tiempo dijo Yahvé a Josué: “Hazte cuchillosde piedra y vuelve a circuncidar a loshijos de Israel por segunda vez.”

3 HízoseJosué cuchillos de piedra y circuncidó a loshijos de Israel en el collado de Aralot.

4 Heaquí la causa porque Josué los circuncidó: Todoel pueblo que había salido de Egipto, losvarones, todos los hombres de guerra, habíanmuerto en el desierto, en el camino, cuandosalieron de Egipto.

5 Todo ese pueblo que salió(de Egipto) había sido circuncidado; perono lo estaba ninguno del pueblo nacido enel desierto, en el camino, después de la salidade Egipto.

6 Porque los hijos de Israel anduvieroncuarenta años por el desierto, hasta perecertodo el pueblo, los hombres de guerrasalidos de Egipto, por no haber obedecidola voz de Yahvé. A ellos Yahvé les juró queno les dejaría ver la tierra que con juramentohabía prometido a sus padres que nos la daría,tierra que mana leche y miel.

7 A los hijos deaquellos que Él había suscitado en su lugar,los circuncidó Josué, porque eran incircuncisos;pues no los habían circuncidado en el camino.8 Después que todo el pueblo fue circuncidado,se quedaron en su lugar, dentrodel campamento, hasta que sanaron.

9 [1450] Dijo entonces Yahvé a Josué: “Hoy he quitado desobre vosotros el oprobio de Egipto.” Y sellamó el nombre de aquel lugar Gálgala hastael día de hoy.

Celebración de la Pascua

10 Acamparon loshijos de Israel en Gálgala y celebraron laPascua el día catorce del mes, por la tarde,en la llanura de Jericó.

11 Y comieron de losproductos del país desde el día siguiente a laPascua; en aquel mismo día (comieron) panesácimos y trigo tostado.

12 [1451] Al día siguientede comer de los productos del país, cesóel maná, y en adelante los hijos de Israelya no tuvieron el maná, sino que comieronen aquel año de los frutos del país de Canaán.

Aparición del Ángel

13 [1452] Estando Josué cercade Jericó, alzó los ojos y miró; y he aquí queestaba en pie delante de él un hombre con laespada desenvainada en la mano. Se le acercó Josué y le preguntó: “¿Eres tú de los nuestros,o de nuestros enemigos?”

14 Él respondió:“No, sino que soy el príncipe del ejércitode Yahvé, que acabo de llegar.”15 EntoncesJosué cayó en tierra sobre su rostro,y adoró. Y le preguntó: “¿Qué dice mi Señora su siervo?”16 [1453] El príncipe del ejércitode Yahvé dijo a Josué: “Quítate el calzadode los pies, porque el lugar donde estás essanto.” Y Josué lo hizo así.

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Josué 6

Toma de Jericó

1 [1454] Jericó tenía bien atrancadas las puertas por miedo a los hijos de Israel; nadie podía salir ni entrar.

2 Entonces dijo Yahvé a Josué: “Mira, Yo he entregado en tus manos a Jericó y su rey y sus valientes de guerra.

3 Dad una vuelta a la ciudad haciendo un giro en torno a ella, todos los hombres de guerra. Así haréis por seis días,

4 llevando siete sacerdotes siete trompetas de cuernos de carnero delante del Arca. Mas al día séptimo daréis la vuelta a la ciudad siete veces y los sacerdotes tocarán las trompetas.

5 [1455] Y cuando ellos saquen del cuerno de carnero sonidos más continuados, y vosotros oigáis su sonido, todo el pueblo gritará con grande algazara, y se derrumbara la muralla de la ciudad, y subirá el pueblo cada uno por la parte que tenga delante.”

6 [1456] Entonces llamó Josué, hijo de Nun, a los sacerdotes y les dijo: “Llevad el Arca de la Alianza, y siete sacerdotes vayan con siete trompetas de cuerno de carnero delante del Arca de Yahvé.”7 Al pueblo le dijo: “Pasad y dad vueltaa la ciudad; y los hombres armados marcharándelante del Arca de Yahvé.”

8 Luego que Josué hubo dado esta orden alpueblo, los siete sacerdotes con las siete trompetasde cuerno de carnero marchaban delantede Yahvé y comenzaron a tocar las trompetas,mientras el Arca de la Alianza de Yahvéseguía tras ellos.

9 Al frente de los sacerdotesque tocaban las trompetas marchaban los hombresarmados, y el resto del pueblo iba tras elArca. Y mientras caminaban resonaron lastrompetas.

10 Josué había mandado al pueblo,diciendo: “No gritéis, ni dejéis oír vuestra voz,ni salga de vuestra boca palabra alguna hastael día en que yo os diga: ¡Gritad! Entoncesgritaréis.”

11 Hizo que el Arca de Yahvédiera la vuelta a la ciudad, rodeándola unasola vez; y volviéndose al campamento pasaronallí la noche.

12 Al día siguiente Josué se levantó muy temprano,y los sacerdotes llevaron el Arca deYahvé.

13 [1457] Los siete sacerdotes que llevaban lassiete trompetas de cuerno de carnero marchabandelante del Arca de Yahvé, tocando lastrompetas. Los hombres armados iban delantede ellos, y el resto del pueblo seguía trasel Arca de Yahvé, y durante la marcha resonabanlas trompetas.

14 Asimismo dieron unavuelta a la ciudad el segundo día y se volvieronal campamento. Eso mismo hicieron porseis días.

15 Al séptimo día se levantaron muytemprano, al despuntar el alba, y de la mismamanera dieron siete veces la vuelta a la ciudad;sólo aquel día dieron la vuelta a la ciudad sieteveces.

16 Y cuando a la séptima vez los sacerdotestocaron las trompetas, dijo Josué al pueblo: “¡Gritad, pues Yahvé os ha entregado la ciudad!

17 [1458] Y será la ciudad anatema para Yahvé,ella, y cuanto hubiere en ella. SolamenteRahab, la ramera, vivirá, ella y todos los quese hallen con ella en su casa, por cuanto escondióa los exploradores que habíamos enviado.18 Pero guardaos bien de lo consagradoal anatema, no sea que apropiándoos cosa algunaconsagrada al anatema, os hagáis anatema,y hagáis anatema también el campamentode Israel y lo llevéis a la perdición.

19 Toda laplata, todo el oro, y todos los objetos debronce y de hierro, serán consagrados a Yahvéy han de entrar al tesoro de Yahvé.”

20 [1459] Entonces el pueblo levantó el grito, y resonabanlas trompetas. Y cuando el pueblooyó el sonido de la trompeta, comenzó a gritarcon grande algazara, y se derrumbó la muralla,y el pueblo subió a la ciudad, cada unopor la parte que tenía frente a sí, y tomaronla ciudad.

21 Y consagraron al anatema cuantohabía en la ciudad, hombres y mujeres, niños yviejos, bueyes, ovejas y asnos.

Rahab es salvada

22 Entonces Josué dijo aaquellos dos hombres que habían explorado elpaís: “Entrad en casa de la ramera y sacadde allí a la mujer con todos los suyos, conformese lo jurasteis.”

23 [1460] Entraron los jóvenes,los espías, y sacaron a Rahab, a su padre,a su madre, a sus hermanos y a todos los suyos.Sacaron a todos los de su familia y los metieronen un lugar fuera del campamento de Israel.24 Después abrasaron la ciudad con cuantoen ella había, menos la plata y el oro y losobjetos de bronce y de hierro, que pusieronen el tesoro de la Casa de Yahvé.

25 [1461] Mas conservóJosué la vida a Rahab la ramera y a lacasa de su padre y a todos los suyos. Ellahabita en medio de Israel hasta el día de hoypor haber ocultado a los mensajeros que Josuéhabía enviado para espiar a Jericó.

Josué maldice la ciudad

26 [1462] En aquel tiempo juró Josué diciendo: “¡Maldito ante Yahvé sea quien se atreva a reedificar esta ciudad de Jericó! Al precio de su primogénito eche los cimientos de ella y a costa de su hijo menor coloque sus puertas.”

27 De esta manera acompañó Yahvé a Josué, y su fama se divulgó por todo el país.

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Josué 7

Derrota de Israel en Hai

1 Los hijos de Israel quebrantaron el anatema; pues Acán, hijo de Carmí, hijo de Zabdí, hijo de Zare,de la tribu de Judá, tomó de lo consagrado alanatema, por lo cual se encendió la ira deYahvé contra los hijos de Israel.

2 [1463] Josué enviódesde Jericó unos hombres a Hai, que estájunto a Betaven, al oriente de Betel, y les habló,diciendo: “Subid y explorad el país.” Subieronlos hombres y exploraron a Hai.

3 De vuelta a Josué le dijeron: “No es menesterque suba todo el pueblo, suban sólo unos doso tres mil hombres para derrotar a Hai. Nofatigues a todo el pueblo para marchar allí,porque sus habitantes son pocos.”4 Subieron allí unos tres mil hombresdel pueblo, pero huyeron ante los hombres deHai.

5 Los hombres de Hai mataron de ellosunos treinta y seis hombres, y persiguiéndolesdesde la puerta hasta Sebarim los derrotaronen la bajada, con lo que se derritió el corazóndel pueblo y vino a ser como agua.

Josué implora la ayuda del Señor

6 [1464] Josuérasgó sus vestidos y se postró en tierra sobresu rostro delante del Arca de Yahvé hasta latarde, así él como los ancianos de Israel, y seecharon polvo sobre sus cabezas.

7 [1465] Y dijo Josué:“¡Ay, Señor, Yahvé! ¿Por qué has hechopasar a este pueblo el Jordán para entregarnosen manos de los amorreos y destruirnos? ¡Ojaláhubiéramos preferido quedarnos al otro ladodel Jordán!

8 ¡Ay Señor! ¿Qué podré deciryo, después de haber vuelto Israel las espaldasante sus enemigos?

9 Al oírlo los cananeosy todos los habitantes del país, nos cercarány borrarán nuestro nombre, de sobrela tierra. ¿Qué harás Tú por la gloria de tuNombre?”

10 Respondió Yahvé a Josué: “Levántate,¿por qué estás postrado sobre tu rostro?

11 Israelha pecado y también violado mi pactoque Yo les he impuesto, más aún, han tomadocosas entregadas al anatema, han robado y disimulado, poniéndolas entre su equipaje.

12 [1466] Poreso los hijos de Israel no podrán resistir a susenemigos; volverán las espaldas ante sus enemigos,pues han venido a ser anatema. Noestaré más con vosotros, a menos que exterminéisel anatema de en medio de vosotros.

13 Levántate,santifica al pueblo y dile: Santificaos para mañana; porque así dice Yahvé, el Diosde Israel: Hay en medio de ti, oh Israel, unanatema. No podrás resistir a tus enemigos,hasta que hayas exterminado el anatema de enmedio de vosotros.

14 Mañana por la mañanaos presentaréis según vuestras tribus; y la tribuque Yahvé señale se acercará por parentelas:y la parentela que Yahvé señale se acercará por casas; y la casa que Yahvé señale se acercarápor cabezas.

15 [1467] Y el que fuere hallado conel anatema será quemado en el fuego, tantoél como todo lo suyo, por haber traspasadoel pacto de Yahvé y cometido maldad en Israel.”

El castigo de Acán

16 Al día siguiente selevantó Josué muy temprano, e hizo que seacercara Israel por sus tribus; y fue señaladala tribu de Judá.

17 Después mandó acercarselas parentelas de Judá, y fue señalada la parentelade los zareos. Hizo se acercara la parentelade los zareos por sus varones, y fue señalado Zabdí.

18 Luego hizo acercarse la casade éste por cabezas, y fue señalado Acán,hijo de Carmí, hijo de Zabdí, hijo de Zare, dela tribu de Judá.19 Dijo Josué a Acán: “Hijo mío, dagloria a Yahvé, el Dios de Israel, y ríndelehonor, y manifiéstame, te lo ruego, qué hashecho, no me lo encubras.”

20 Acan respondióa Josué, diciendo: “Es verdad que he pecadocontra Yahvé, el Dios de Israel. He aquí loque he hecho:

21 [1468] Vi entre los despojos un hermosomanto de Sinear, doscientos siclos deplata y una barra de oro de cincuenta siclosde peso; y llevado de codicia lo tomé, y heaquí que está escondido en la tierra en mediode mi tienda, y el dinero está debajo (delmanto).”22 Josué envió hombres que fueroncorriendo a la tienda; y he aquí que (los objetos)estaban escondidos en la tienda, y debajoestaba el dinero.

23 Los sacaron de en mediode la tienda y los llevaron a Josué y a todoslos hijos de Israel; y los extendieron delantede Yahvé.

24 Entonces Josué, y con él todo Israel, tomaron a Acán, hijo de Zare, con la plata y el manto y la barra de oro, y también a sus hijos y a sus hijas, y sus bueyes, asnos y ovejas y su tienda y todo lo que poseía; y los llevaron al Valle de Acor.

25 Y le dijo Josué: “Por cuanto tú nos has perturbado, Yahvé te perturbará a ti en este día.” Y todo Israel le apedreó. Y los quemaron después de apedrearlos, levantaron sobre él un gran montón de piedras (que se ve) hasta hoy. Con esto cesó el ardor de la ira de Yahvé. Por esto se llama aquel lugar Valle de Acor, hasta el día de hoy.

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Josué 8

Toma de Hai

1 Dijo Yahvé a Josué: “Notemas ni te amedrentes; toma contigo toda lagente de guerra, y levántate y sube a Hai.Mira que Yo he dado en tu poder al rey deHai, su pueblo, su ciudad y su territorio.

2 Yharás con Hai y con su rey como hiciste conJericó y su rey; solamente que tomaréis paravosotros sus despojos y sus ganados. Pon unaemboscada contra la ciudad, al poniente de lamisma.

3 [1469] Se levantó Josué con toda la gentede guerra para subir contra Hai. Y escogióJosué treinta mil combatientes valerosos a losque despachó de noche.

4 Les dio esta orden: “Mirad que os pongáis en emboscada contrala ciudad, a espaldas de ella, a poca distancia,y estad todos alerta.

5 Yo y toda la gente queestá conmigo, nos acercaremos a la ciudad, ycuando salgan a nuestro encuentro, como lavez primera, echaremos a huir delante de ellos.6 Cuando salgan tras nosotros, los alejaremosde la ciudad —porque se dirán: huyende nosotros como la vez primera— y mientrasseguimos huyendo delante de ellos,

7 vosotrosos levantaréis de la emboscada y os apoderaréisde la ciudad; y Yahvé, vuestro Dios, laentregará en vuestras manos.

8 Después de apoderarosde la ciudad, pegaréis fuego a ella.Como mandó Yahvé, así lo haréis. Ved, queyo os lo he mandado.”

9 Así los despachó Josué;y marcharon al lugar de la emboscadapara apostarse entre Betel y Hai, al occidentede Hai. Y Josué pasó aquella noche en mediodel pueblo.

10 Al día siguiente se levantó Josué muy demañana, pasó revista a la gente y subió contraHai marchando al frente del pueblo, él y losancianos de Israel.

11 Toda la gente de guerraque con él estaba subió, y acercándose llegaronfrente a la ciudad, y acamparon al nortede Hai, mediando el valle entre ellos y Hai.12 Después tomó unos cinco mil hombres y lospuso en emboscada entre Betel y Hai, al occidentede la ciudad.

13 Luego que el pueblohubo tomado posición: todo el ejército alnorte de la ciudad, y la retaguardia al occidente de la ciudad, avanzó Josué durante la noche al medio del valle.14 [1470] Cuando vio esto el rey de Hai, se levantó a toda prisa, y con él todo su pueblo, y salieron al encuentro de Israel para combatir, al lugar indicado frente al Arabá; mas no sabía que había contra él una emboscada detrás de la ciudad.

15 Y Josué y todo Israel se dejaron vencer por ellos, echando a huir camino del desierto;

16 por lo cual se reunió todo el pueblo que había dentro de Hai para perseguirlos; y mientras perseguían a Josué, se alejaron de la ciudad.

17 No quedó hombre en Hai, ni en Betel, que no hubiese salido en pos de Israel. Persiguieron a Israel, dejando abierta la ciudad.

18 Entonces dijo Yahvé a Josué: “Extiende hacia Hai la lanza que tienes en tu mano, porque daré la ciudad en tu mano.” Y Josué extendió hacia la ciudad la lanza que tenía en su mano.

19 [1471] Y apenas hubo extendido la mano, se levantaron los emboscados a toda prisa de su lugar, y corriendo entraron en la ciudad y la tomaron; y se apresuraron a pegar fuego a la ciudad.

20 Cuando los hombres de Hai volvieron su rostro hacia atrás, y vieron que el humo de la ciudad iba subiendo hacia el cielo, ya no tuvieron posibilidad de huir, ni por un lado ni por el otro, ya que la gente (de Israel)que había huido hacia el desierto se volvió contra los perseguidores.

21 Viendo Josué y todo Israel que la emboscada había tomado la ciudad, y que iba subiendo el humo de la ciudad, se volvieron y derrotaron a los hombres de Hai,

22 en tanto que los otros salieron de la ciudad a su encuentro, de manera que (los de Hai) estaban en medio de los israelitas, teniendo de un lado a unos, y del otro a otros; los cuales los batieron hasta no quedarles ni sobreviviente ni fugitivo.

23 Prendieron también vivo al rey de Hai y le presentaron a Josué.

24 Cuando Israel hubo matado a todos los habitantes de Hai, en el campo, en el desierto, adonde aquéllos los habían perseguido, y todos ellos hasta el último hubieron sido pasados a cuchillo, se volvió todo Israel contra Hai y la pasó a filo de espada.

25 El total de los que cayeron en aquel día fue de doce mil, entre hombres y mujeres, todos ellos gente de Hai.

26 Josué no retrajo su mano que tenía extendida con la lanza, hasta que hubo ejecutado el anatema en todos los habitantes de Hai.27 Israel tomó para sí solamente los ganados y los despojos de esta ciudad, según la orden que Yahvé había dado a Josué.

28 Luego Josué quemó a Hai y la convirtió para siempre en un montón de ruinas, en una desolación hasta el día de hoy.

29 Al rey de Hai lo colgó de un madero hasta la tarde. Mas a la puesta del sol, Josué dio orden y bajaron el cadáver del madero. Lo arrojaron a la puerta de la ciudad, donde levantaron sobre él un gran montón de piedras, que subsiste hasta hoy.

Renovación de la Alianza

30 [1472] Entonces erigió Josué un altar a Yahvé, Dios de Israel, en el monte Ebal

31 —como Moisés, siervo de Yahvé, lo había mandado a los hijos de Israel, conforme a lo escrito en el libro de la Ley de Moisés—, un altar de piedras sin labrar, sobre las cuales no había pasado instrumento de hierro. Ofrecieron sobre él holocaustos a Yahvé, y sacrificaron víctimas pacíficas.

32 Josué escribió allí sobre las piedras una copia de la Ley que Moisés había escrito en presencia de los hijos de Israel.

33 Y todo Israel, sus ancianos, sus jefes y sus jueces, estaban en pie a ambos lados del Arca, frente a los sacerdotes levitas que llevaban el Arca de la Alianza de Yahvé, tanto los extranjeros como los hijos de Israel, la mitad de ellos dando frente al monte Garizim, y la otra mitad dando frente al monte Ebal, según la orden de bendecir al pueblo de Israel, que Moisés, siervo de Dios, había dado ya antes.

34 Después de esto leyó todas las palabras de la Ley, la bendición y la maldición, conforme a todo lo escrito en el Libro de la Ley.

35 De todo cuanto Moisés había escrito no hubo nada que no leyese Josué ante toda la asamblea de Israel, mujeres, niños y extranjeros que vivían en medio de ellos.

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Josué 9

Los gabaonitas

1 Todos los reyes de la otra parte del Jordán, los de la montaña y los de la Sefelá y los que vivían en toda la costa del Mar Grande hasta el Líbano, el heteo, el amorreo, el cananeo, el fereceo, el heveo y el jebuseo, al oír estas cosas.

2 se juntaron todos de común acuerdo para hacer la guerra contra Josué y contra Israel.

3 [1473] También los habitantes de Gabaón supieron lo que hizo Josué a Jericó y Hai;

4 y ellos, por su parte, se valieron de una estratagema. Se pusieron en camino, con provisiones para el viaje, llevando sobre sus asnos costales gastados y pellejos de vino, viejos, rotos y recosidos.5 Sobre sus pies tenían puestos zapatosviejos y remendados y sobre su cuerpo vestidosmuy usados; y todo el pan de su provisiónera pan seco y hecho migajas.

6 Llegaron aJosué, al campamento de Gálgala, y le dijeron a él y a los hombres de Israel: “Venimos deuna tierra lejana; haced alianza con nosotros.”

7 [1474] Los hombres de Israel respondieron a los heveos: “Quizás vosotros habitéis en medio denosotros; ¿cómo podemos, pues, hacer alianzacon vosotros?”8 Ellos respondieron a Josué: “Siervos tuyos somos.”Les preguntó Josué: “¿Quiénes sois y de dónde venís?”9 [1475] Le respondieron: “Tus siervos vienen de una tierramuy lejana (atraídos) por la fama de Yahvé,tu Dios. Pues oímos su fama y todo lo queobró en Egipto,

10 y cuanto hizo a los dosreyes de los amorreos que había al otro ladodel Jordán, Sehón, rey de Hesbón, y Og, reyde Basan, que habitaba en Astarot.

11 Por esonos hablaron nuestros ancianos y todos loshabitantes de nuestra tierra, y dijeron: Tomaden vuestras manos provisiones para el camino,e id al encuentro de ellos, y decidle: Somossiervos vuestros; haced, pues, ahora alianza connosotros.

12 Ved nuestro pan: estaba calientecuando lo tomamos como provisión en nuestrascasas el día en que salimos para venir avosotros; mas ahora, ved cómo es duro y hechomigajas;

13 y estos cueros de vino queeran nuevos cuando los llenamos, ved cómoahora están rotos; también estos nuestros vestidosy nuestro calzado están ya gastados acausa de tan largo viaje.”

14 [1476] Los hombres (deIsrael) tomaron de sus provisiones, pero noconsultaron la boca de Yahvé,

15 de modo queJosué hizo paz con ellos, y concertó con ellosuna alianza, que les concedía la vida; y lesjuraron los príncipes del pueblo.

16 Mas al cabo de tres días después de haberpactado con ellos supieron que eran vecinossuyos, y que habitaban en medio de ellos.17 [1477] Partieron los hijos de Israel, y al díatercero llegaron a las ciudades de ellos. Susciudades eran Gabaón, Cafirá, Beerot y Kiryatyearim.18 Mas los hijos de Israel no lesdieron muerte porque los príncipes del puebloles habían jurado por Yahvé, el Dios de Israel,aunque todo el pueblo murmuró contra lospríncipes.

19 Entonces los príncipes todos dijerona todo el pueblo: “Nosotros les hemos juradopor Yahvé, el Dios de Israel; por esoahora no podemos tocarlos.

20 Haremos conellos esto: les concederemos la vida; para queno venga sobre nosotros la ira (de Dios) acausa del juramento que les hemos prestado.”

21 [1478] Dijeron respecto de ellos los príncipes: “Que vivan.” Y fueron constituidos leñadoresy aguadores para todo el pueblo comoles habían dicho los príncipes.

22 Luego Josué los llamó y les habló así: “¿Por qué nos habéis engañado, diciendo: Vivimosmuy lejos de vosotros, siendo así quehabitáis en medio de nosotros?

23 [1479] Ahora, pues,malditos sois; y ninguno de vosotros dejará deser siervo, sea como leñador, sea como aguador para la Casa de mi Dios.”24 Respondieronellos a Josué, diciendo: “Es que llegó a tus siervos la noticia de la orden dada por Yahvéa Moisés de entregaros todo el país y de destruira todos sus habitantes delante de vosotros;y temiendo de vuestra parte mucho pornuestras vidas hemos hecho esto.

25 Ahora, henosaquí en tu mano; haz con nosotros comote parezca bueno y recto hacer con nosotros.”26 Y él hizo así con ellos y los libró de la manode los hijos de Israel, de modo que no losmataron.

27 Josué los constituyó en aquel díaleñadores y aguadores hasta el día de hoy, parael pueblo y para el altar de Yahvé en ellugar que Él escogiere.

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Josué 10

Cinco reyes sitian a Gabaón

1 [1480] CuandoAdonisédec, rey de Jerusalén, oyó que Josuéhabía tomado a Hai y ejecutado en ella elanatema, haciendo con Hai y su rey comohabía hecho con Jericó y su rey, y que loshabitantes de Gabaón habían hecho paz conIsrael y vivían en medio de ellos,

2 [1481] le sobrecogiógran temor; pues Gabaón era una ciudadgrande, como una de las ciudades reales, ymás grande que Hai y todos sus hombreseran valientes.

3 [1482] Por lo cual Adonisédec, reyde Jerusalén, envió a decir a Hoham, reyde Hebrón; a Param, rey de Jarmut; a Jafía,rey de Laquís, y a Dabir, rey de Eglón:4 “Subid acá y ayudadme para derrotar a Gabaón; porque ha hecho paz con Josué y con los hijos de Israel.”

5 Se juntaron y subieron los cinco reyes de los amorreos, a saber, el rey de Jerusalén, el rey de Hebrón, el rey de Jarmut, el rey de Laquís y el rey de Eglón, ellos y todas sus tropas, y acamparon cerca de Gabaón haciéndole guerra.

6 Entonces los hombres de Gabaón enviaron a decir a Josué, que estaba en el campamento de Gálgala: “No abandones a tus siervos; sube presto; líbranos y danos socorro; porque se han juntado contra nosotros todos los reyes de los amorreos que habitan en la montaña.

7 Luego Josué subió de Gálgala, él y toda su gente de guerra y todos los valientes.

8 Y dijo Yahvé a Josué: “No los temas; porque los he entregado en tu mano; ningún hombre de ellos podrá resistir ante ti.”

9 Se echó Josué sobre ellos de repente, después de una marcha nocturna desde Gálgala.

10 Y Yahvé los llenó de consternación delante de Israel, de modo que Israel les infligió una gran derrota en Gabaón; y persiguiéndolos por el camino de la subida de Betharán, los derrotó hasta Asecá y hasta Maquedá.

11 [1483] Y mientras iban huyendo delante de Israel en la bajada de Betharán, Yahvé hizo caer sobre ellos desde el cielo grandes piedras, hasta Asecá, y así murieron. Fueron más los muertos por las piedras degranizo que los muertos por la espada de loshijos de Israel.

Milagro en favor de los israelitas

12 Entonces, el día en que Yahvé entregó a los amorreos en las manos de los hijos de Israel, habló Josué a Yahvé y dijo en presencia de Israel:

“¡Sol, detente sobre Gabaón,

y tú, luna, en el valle de Ayalón!”

13 [1484] Y el sol se detuvo, y se paró la luna, hasta que el pueblo se hubo vengado de sus enemigos. ¿No está esto escrito en el libro del Justo? Se paró el sol en medio del cielo, y no se apresuró a bajar casi un día entero.

14 No hubo ni antes ni después día como éste en que Yahvé obedeciera a la voz de un hombre; pues Yahvé peleaba por Israel.

15 Después volvió Josué, y todo Israel con él, al campamento de Gálgala.

Muerte de los cinco reyes amorreos

16 Aquelloscinco reyes habían huido y se hallaban escondidosen la cueva de Maquedá.

17 Y fuedado a Josué esta noticia: “Han sido halladoslos cinco reyes, escondidos en la cueva deMaquedá.”18 Respondió Josué: “Rodad grandespiedras a la entrada de la cueva, y colocadhombres junto a ella, para guardar a los reyes;19 mas vosotros no os detengáis; perseguida vuestros enemigos, hostigando su retaguardia;no los dejéis entrar en sus ciudades, puesYahvé, vuestro Dios, los ha entregado en vuestrasmanos.”

20 Cuando Josué y los hijos deIsrael les hubieron infligido una derrota muygrande hasta exterminarlos —solamente algunoshabían podido escapar y entrar en las ciudadesfortificadas—

21 [1485] se volvió todo el pueblo enpaz a Josué, al campamento de Maquedá, sinque nadie moviese su lengua contra los hijosde Israel.

22 Dijo entonces Josué: “Abrid la entrada dela cueva y sacadme de allí a esos cinco reyes.”

23 Lo hicieron así, y le sacaron de la cueva alos cinco reyes: al rey de Jerusalén, al rey deHebrón, al rey de Jarmut, al rey de Laquísy al rey de Eglón.

24 [1486] Y cuando hubieron sacadoa aquellos cinco reyes para presentarlosa Josué, llamó éste a todos los varones de Israely dijo a los jefes de los hombres de guerraque iban con él: “Acercaos y poned vuestropie sobre el cuello de estos reyes.” Y ellosse acercaron y les pusieron el pie sobre elcuello.

25 Y les dijo Josué: “No temáis ni osamedrentéis. Sed fuertes y valerosos; pues asíhará Yahvé con todos vuestros enemigos, contralos cuales habéis de pelear.”26 [1487] Después deesto, Josué los hizo herir y matar y colgar encinco maderos; y en aquellos maderos quedaroncolgados hasta la tarde.

27 Al ponerse elsol, Josué los hizo bajar de los maderos, y losecharon en la cueva donde se habían escondido;y pusieron a la boca de la cueva grandespiedras (que se ven) hasta el día de hoy.

Las ciudades del sur

28 Aquel mismo díatomó Josué a Maquedá y la pasó a filo de espada,juntamente con su rey, consagrándola alanatema con todas las almas que había en ella,sin dejar quien escapase; e hizo con el rey deMaquedá lo mismo que había hecho con el reyde Jericó.

29 De Maquedá pasó Josué, y con eltodo Israel a Libná, e hizo guerra contra Libná.30 Y Yahvé la entregó, junto con su rey,en manos de Israel; y la pasó a filo de espada,con todas las almas que había en ella, sin dejarallí quien escapase; e hizo con su rey lo mismoque había hecho con el rey de Jericó.31 De Libná pasó Josué, y con él todo Israel, aLaquís; acampó delante de ella y la atacó.

32 Y Yahvé entregó a Laquís en manos de Israel,que la tomó al segundo día, y la pasó a filode espada, con todas las almas que había enella, exactamente como había hecho con Libná.

33 Entonces subió Horam, rey de Guécer, para socorrer a Laquís; pero Josué derrotó aél y a su pueblo, hasta no dejarle gente queescapase.

34 De Laquís pasó Josué, y con éltodo Israel, a Eglón; la sitiaron y la atacaron.

35 La tomaron aquel mismo día y la pasaron afilo de espada, ejecutando en ese día el anatemaen todas las almas que había en ella, exactamentecomo él había hecho con Laquís.

36 De Eglón subió Josué, y con él todo Israel,a Hebrón, y la atacaron.

37 Tomáronla y lapasaron a filo de espada, con su rey y con todassus ciudades, y con todas las personas quehabía en ella, sin dejar quien escapase, exactamentecomo había hecho con Eglón. Ejecutóel anatema en ella y en todas las almas quehabía en ella.

38 Después Josué, y con él todo Israel, se volviócontra Dahir y la atacó.

39 La tomó consu rey y todas sus ciudades, pasándolas a filo de espada y ejecutando el anatema en todaslas almas que en ella había sin dejar quien escapase.Hizo con Dabir y con su rey lo mismoque había hecho con Hebrón y como habíahecho con Libná y su rey.

40 [1488] Así batió Josué todo el país: la montaña,el Négueb, la Sefelá y las vertientes, con todossus reyes, sin dejar quien escapase, y consagrandoal anatema todo ser viviente, como lohabía mandado Yahvé, el Dios de Israel.

41 Los batió Josué desde Cadesbarnea hasta Gaza, todoel país de Gosen hasta Gabaón.

42 [1489] Josuétomó a todos estos reyes con sus territorios enuna sola expedición, porque Yahvé, el Diosde Israel, peleaba por Israel.

43 Después volvióJosué, y con él todo Israel, al campamentode Gálgala.

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Josué 11

Derrota de Jabín, rey de Hasor

1 Jabín, rey de Hasor, al oír esto, envió mensajeros a Jobab, rey de Madón, al rey de Somrón, al rey de Acsaf,

2 [1490] y a los reyes que estaban al norte, en la montaña, en el Araba, al sur de Kinéret, en la Sefelá, y en las alturas de Dor, al oeste;

3 [1491] y a los cananeos del este y del oeste, a los amorreos, a los heteos, a los fereceos, a los jebuseos de la montaña y a los heveos del pie del Hermón, en la tierra de Masfá. Se pusieron en marcha, ellos con todos sus ejércitos, muchísima gente, tan numerosa como la arena que hay en las orillas del mar, con muchísimos caballos y carros.

5 [1492] Todos estos reyes se coligaron y fueron a acampar juntos cerca de las aguas de Merom para luchar contra Israel.

6 Mas Yahvé dijo a Josué: “No los temas, pues mañana, a esta misma hora. Yo los pondré a todos traspasados delante de Israel; desjarretarás sus caballos, y sus carros entregarás al fuego.”

7 Entonces Josué y con él toda la gente de guerra vinieron contra ellos y los acometieron de improviso junto a las aguas de Merom.

8 [1493] Y Yahvé los entregó en manos de Israel, que los derrotó y los persiguió hasta Sidón, la grande, hasta Misrefot-Mayim y hasta el valle de Masfá, al oriente. Los derrotó hasta no dejar de ellos quien escapase.

9 [1494] Josué hizo con ellos según le había mandado Yahvé: desjarretó sus caballos y entregó sus carros al fuego.

Conquista del norte de Palestina

10 En aquel tiempo se volvió Josué, tomó a Hasor y pasó a su rey a cuchillo; porque Hasor era antiguamente cabeza de todos aquellos reinos.

11 Pasaron a filo de espada todas las almas que en ella había, ejecutando el anatema; y a Hasor la pegó fuego.

12 Josué tomó todas las ciudades de aquellos reyes y a todos sus reyes los pasó a filo de espada y ejecutó en ellos el anatema, como lo había mandado Moisés, siervo de Yahvé.

13 Israel no quemó ninguna de las ciudades situadas en las alturas, con la única excepción de Hasor, la cual quemó Josué.

14 Los hijos de Israel se tomaron todos los despojos de aquellas ciudades y los ganados; mas a todos los hombres pasaron a filo de espada, hasta exterminarlos, sin dejar ninguno con vida.

15 Como había mandado Yahvé a Moisés su siervo, así lo mandó Moisés a Josué, y así hizo Josué, sin descuidar nada de cuanto Yahvé había mandado a Moisés.

16 [1495] Tomó, pues, Josué todo el país: la montaña, todo el Négueb, toda la tierra de Gosen, la Sefelá, el Arabá y la montaña de Israel con su llanura,

17 [1496] desde la montaña desnuda, que sube hacia Seír, hasta Baalgad, en el valle del Líbano, al pie del monte Hermón. Prendió también a todos sus reyes, los hirió y les dio muerte.

18 Duró mucho tiempo la guerra deJosué contra todos estos reyes.

19 [1497] No hubo ciudad que hiciese paz con los hijos de Israel, fuera de los heveos que habitaban en Gabaón; todas las tomaron a mano armada.

20 [1498] Porque Yahvé había dispuesto endurecer el corazón de ellos, para que marchasen a la guerra contra los hijos de Israel, a fin de que se los consagrara al anatema, y para que no se les tuviese compasión, sino que fuesen destruidos, como Yahvé lo había mandado a Moisés.

Exterminio de los enaceos

21 [1499] En aquel tiempo se puso en marcha y exterminó a los enaceos, de la montaña, de Hebrón, de Dabir, de Anab y de toda la montaña de Judá y de toda la montaña de Israel. Josué ejecutó el anatema en ellos y en sus ciudades.

22 No quedaron enaceos en el país de los hijos de Israel, quedaron solamente en Gaza, en Gat y en Azoto.

23 [1500] Conquistó, pues, Josué el país, conforme a cuanto Yahvé había ordenado a Moisés; y Josué lo dio en herencia a Israel, según sus divisiones y tribus. Y el país descansó de la guerra.

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Josué 12

Los reyes vencidos de Transjordania

1 Estos son los reyes del país que los hijos de Israel derrotaron y de cuyo territorio se apoderaron al otro lado del Jordán, al oriente, desde el río Arnón hasta el monte Hermón, y toda la parte oriental del Araba:

2 [1501] Sehón, rey de los amorreos, que habitaba en Hesbón. Éste dominaba desde Aroer, situada a orillas del río Arnón, desde el medio de este valle, la mitad de Galaad hasta el rio Yaboc, en la frontera de los hijos de Ammón;

3 [1502] también el Arabá hasta la ribera oriental del Mar de Kinéret y la ribera oriental del Mar del Arabá, el Mar Salado, camino de Bet-Jesimot;y en la parte sur, hasta el pie de lasvertientes del Fasga.

4 [1503] Después el territorio deOg, rey de Basan, que era del resto de los Refaím y residía en Astarot y en Edreí.

5 Éstereinaba en el monte Hermón, en Salea y entodo Basan, hasta la frontera de Gesur y Maacat,y sobre la mitad de Galaad hasta el territoriode Sehón, rey de Hesbón.

6 Moisés,siervo de Yahvé y los hijos de Israel los derrotaron;y Moisés, siervo de Yahvé, dio (supaís) en herencia a los rubenitas, a los gaditasy a la media tribu de Manasés.

Los reyes vencidos de Cisjordania

7 [1504] He aquílos reyes que Josué y los hijos de Israel derrotaronen este lado del Jordán, al occidente,desde Baalgad, en el valle del Líbano, hastala montaña desnuda, que sube hacia Seir. Josuédio (esta tierra) en herencia a las tribusde Israel, conforme a sus divisiones;

8 en lamontaña, en la Sefelá, en el Araba, en las vertientes,en el desierto y en el Négueb: (el país)de los heteos, de los amorreos, de los cananeos,de los fereceos, de los heveos y de los jebuseos:9 [1505] El rey de Jericó, uno; el rey de Hai,cerca de Betel, uno;

10 el rey de Jerusalén, uno;el rey de Hebrón, uno;

11 el rey de Jarmutuno; el rey de Laquís. uno;

12 el reyde Eglón, uno; el rey de Guécer, uno;

13 elrey de Dabir, uno; el rey de Guéder, uno;

14 elrey de Horma, uno; el rey de Arad, uno;

15 el rey de Libná, uno; el rey de Adulan, uno;

16 el rey de Maquedá, uno; el rey de Betel,uno;

17 el rey de Tapua, uno; el rey de Héfer,uno;

18 [1506] el rey de Afee, uno; el rey de Lazaron,uno;

19 el rey de Madón, uno; el rey deHasor, uno;

20 el rey de Simrón, uno; el reyde Acsaf, uno;

21 el rey de Taanac, uno; elrey de Mejido, uno;

22 el rey de Cades, uno;el rey de Jocneam en el Carmelo, uno;

23 [1507] el reyde Dor, en la costa de Dor, uno; el rey deGoím, en Gilgal, uno;

24 el rey de Tirsá, uno.En total, treinta y un reyes.

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II. Distribución del país

Josué 13

Reparto del país

1 [1508] Era Josué ya viejo y entrado en años cuando Yahvé le dijo: “Eres ya viejo, y de edad avanzada y queda todavía muchísima tierra por conquistar.

2 [1509] He aquí la tierra que aún queda: todos los distritos de los filisteos, y todos los de Gesur,

3 [1510] desde el Schihor, que corre al oriente de Egipto, hasta el territorio de Acarón, al norte —que se considera como de los cananeos—, los cinco príncipes de los filisteos, el de Gaza, el de Azoto, el de Ascalón, el de Gat, el de Acarón, y al sur los aveos;

4 todo el país de los cananeos, desde Meará, que es de los sidonios, hasta Afee, hasta el territorio de los amorreos;

5 [1511] el país de los gebalitas, y todo el Líbano al oriente, desde Baalgad al pie del monte Hermón, hasta la entrada de Hamat;

6 todos los moradores de la montaña desde el Líbano hasta Misrefot Mayim, todos los sidonios. Yo los arrojaré delante de los hijos de Israel; tú entretanto, repartirás su país por suerte a Israel para herencia suya, como te lo he mandado.

7 Ahora reparte este país como herencia a las nueve tribus y a la mitad de la tribu de Manasés.

8 La otra mitad (de Manasés), con los rubenitas y los gaditas, obtuvieron ya su porción, la que les dio Moisés al otro lado del Jordán, en la parte oriental, según se la entregó Moisés, siervo de Yahvé,

9 [1512] desde Aroer, situado a orillas del río Arnón, y de la ciudad que está en medio del valle, toda la llanura de Medebá hasta Dibón;

10 todas las ciudades de Sehón, rey de los amorreos, que reinó en Hesbón, hasta el territorio de los hijos de Ammón;

11 [1513] Galaad, con el territorio de Gesur y Maacat, todo el monte Hermón y Basan entero, hasta Salea;

12 todo el reino de Og, en Basan, el cual reinó en Astarot y en Edreí —fueel del restode los gigantes—. Moisés los derrotó y losdesposeyó.

13 Pero los hijos de Israel no desposeyerona los gesureos, ni a los maacateos,sino que los gesureos y los maacateos habitanen medio de los hijos de Israel hasta el día dehoy.

14 [1514] Solamente a la tribu de Leví no le dioherencia alguna. Su herencia son los sacrificiosígneos ofrecidos a Yahvé, el Dios de Israel,como Él se lo ha prometido.

Las fronteras de Rubén

15 Moisés había dado a la tribu de los hijos de Rubén (su herencia) según sus familias.

16 Les fue dado el territorio desde Aroer, situada a orillas del río Arnón y de la ciudad que está en medio del valle, toda la llanura contigua a Medebá;

17 Hesbón con todas sus ciudades que están en la llanura; Dibón, Bamot-Baal, Bet-Baalmeón,

18 Jahsa, Quedemot, Mefaat,

19 Kiryataim. Sibmá y Zaret-Hasáhar en el monte del valle;

20 Betfegor, con las vertientes del Fasga, Bet-Jesimot,

21 todas las ciudades de la llanura y todo el reino de Sehón, rey de los amorreos, que reinaba en Hesbón, a quien derrotó Moisés, con los príncipes de Madián, Eví, Requem, Zur, Hury Reba, príncipes de Sehón, que habitaban enel país.

22 [1515] Los hijos de Israel mataron tambiéna espada a Balaam, hijo de Beor, el adivinocon los otros que pasaron a cuchillo.

23 El Jordán, con su territorio, era la fronterade los hijos de Rubén. Tal fue la porción, lasciudades y sus aldeas, de los hijos de Rubén,según sus familias.

Fronteras de Gad

24 También a la tribu deGad, a los hijos de Gad dio Moisés (su porción)conforme a sus familias.

25 Y fue el territoriode ellos Jaser, todas las ciudades deGalaad, la mitad del país de los hijos de Ammón,hasta Aroer, que está frente a Rabbá;

26 además desde Hesbon hasta Ramot-Masfá, yBetonim; y desde Mahanaim hasta el territoriode Dabir;

27 [1516] y en el valle, Betharán, Betnimrá,Sucot, y Safón, el resto del reino deSehón, rey de Hesbón, el Jordán con sus riberas,hasta el borde del Mar de Kinéret alotro lado del Jordán, al oriente.

28 Esta fue laporción, las ciudades con sus aldeas, de loshijos de Gad, según sus familias.

Fronteras de la media tribu de Manasés

29 Moisés dio igualmente a la media tribu deManasés (su parte): La media tribu de los hijosde Manasés recibió, según sus familias (estaherencia):

30 [1517] Fue su territorio desde Mahanaim, todo Basan, todo el reino de Og, reyde Basan, y todas las aldeas de Jaír, en Basan,sesenta ciudades.

31 La mitad de Galaad, juntamentecon Astarot y Edreí, ciudades del reinode Og, en Basan, pertenecían a los hijos deMaquir, hijo de Manasés; para la mitad de loshijos de Maquir, según sus familias.

32 Esto es lo que Moisés repartió en las campiñasde Moab, al otro lado del Jordán, aloriente de Jericó.

33 [1518] Moisés no dio porción ala tribu de Leví. Su porción es Yahvé, elDios de Israel, conforme Él se lo ha dicho.

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Josué 14

Preparativos para la distribución de Cisjordania

1 [1519] He aquí los territorios que los hijos de Israel tomaron en posesión en el país de Canaán. Se los dieron como porción el sacerdote Eleazar, Josué, hijo de Nun, y las cabezas de las casas paternas de las tribus de los hijos de Israel.

2 [1520] Las nueve tribus y media recibieron su porción por la suerte, como Yahvé había ordenado por boca de Moisés.

3 Porque Moisés había ya dado su porción a las dos tribus y media al otro lado del Jordán; mas a los levitas no les dio porción alguna en medio de ellos.

4 Los hijos de José formaban dos tribus, Manasés y Efraím; y no se les dio parte a los levitas en el país, fuera de las ciudades de su habitación con los ejidos para sus ganados y su hacienda.

5 Así como Yahvé había mandado a Moisés, así lo hicieron los hijos de Israel cuando repartieron el país.

La posesión de Caleb

6 [1521] Cuando los hijos de Judá se acercaron a Josué en Gálgala, le dijo Caleb, hijo de Jefone, el ceniceo: “Tú sabes lo que Yahvé dijo a Moisés, varón de Dios, respecto de mí y de ti en Cadesbarnea.

7 Tenía yo cuarenta años cuando Moisés, siervo de Yahvé, me envió desde Cadesbarnea a explorar el país, y yo le referí lo que tenía en mi corazón.

8 Mis hermanos que conmigo habían subido desanimaron al pueblo, pero yo seguí fielmente a Yahvé, mi Dios.

9 En aquel día juró Moisés, diciendo: «La tierra que tu pie ha pisado será porción tuya y de tus hijos para siempre; por cuanto has seguido fielmente a Yahvé, mi Dios».

10 Y ahora, he aquí que Yahvé me ha conservado la vida, como lo prometió, durante los cuarenta y cinco años, desde que Yahvé dijo esta palabra a Moisés cuando Israel andaba por el desierto. Mira, tengo actualmente ochenta y cinco años,

11 y todavía hoy estoy tan robusto como estaba en aquel tiempo en que Moisés me envió. La fuerza que tenía entonces la tengo todavía hoy, para luchar, para salir y para entrar.

12 Ahora bien, dame esta montaña de la cual habló Yahvé aquel día. Pues tú mismo oíste aquel día, que hay allí enaceos, con ciudades grandes y fortificadas. Quizá Yahvé esté conmigo, de manera que logre yo desposeerlos, como dijo Yahvé.

13 Entonces bendijo Josué a Caleb, hijo de Jefone, y le dio Hebrón por porción suya.

14 Por eso Hebrón vino a ser la porción de Caleb, hijo de Jefone, el ceniceo, hasta este día; por cuanto había seguido fielmente a Yahvé, el Dios de Israel.

15 [1522] Hebrón se llamaba antiguamente Kiryat Arba. (Arba) fue el hombre más grande entre los enaceos. Y el país descansó de la guerra.

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Josué 15

Fronteras de Judá

1 [1523] El territorio que tocóen suerte a los hijos de la tribu de Judá, segúnsus familias, se extendía en el extremo meridional(del país), hasta el confín de Edom,hasta el desierto de Sin, al sur.

2 Partía su fronterameridional, desde el extremo del Mar Salado,desde la lengua que mira hacia el sur;

3 se prolongaba hasta el lado meridional de lasubida de Acrabim, pasaba a Sin, subía al surde Cadesbarnea, corría hacia Hesrón, subía aAdar, y daba vuelta a Carcaá.

4 Luego pasabaa Asmón y se prolongaba hasta el torrentede Egipto, para terminar en el mar. “Ésta serávuestra frontera meridional.”

5 La frontera oriental era el Mar Salado, hastala desembocadura del Jordán. La fronteraseptentrional partía desde la lengua del mar,junto a la desembocadura del Jordán.

6 Subíala frontera hacia Bethoglá, y pasaba al nortede Betarabá; luego subía la frontera hasta lapiedra de Bohan, hijo de Rubén.

7 Subía entoncesla frontera a Dabir desde el valle deAcor, y por el norte torcía hacia Gálgala, queestá frente a la subida de Adumim, al sur deltorrente. La frontera pasaba hacia las aguas deEn-Semes y terminaba en En-Rogel.

8 [1524] De allísubía la frontera por el valle de Ben Hinnom,por el lado meridional del jebuseo, que es Jerusalén.Luego subía la frontera a la cumbredel monte que está frente al valle de Hinnom,al occidente, y a la extremidad del valle deRefaím, al norte.

9 [1525] Desde la cima del montetorcía la frontera a la fuente de las aguas deNeftoa y llegaba a las ciudades del monte deEfrón; luego la frontera seguía hacia Baalá,que es Kiryatyearim.

10 Desde Baalá se volvíala frontera al oeste, hacia el monte Seír, pasabapor la vertiente septentrional del monteYearim que es Quesalón, bajaba a Betsemes ypasaba a Timná.

11 Después partía la fronterahacia la vertiente septentrional de Acarón, doblabahacia Sicrón; pasaba por el monte deBaalá y salía a Jabneel para terminar en elmar.

12 La frontera occidental era el Mar Grandecon su costa. Éstos fueron los términos de loshijos de Judá, a la redonda, según sus familias.

Territorio de Caleb

13 Caleb, hijo de Jefone,recibió, por mandato de Yahvé dado a Josué,como porción en medio de los hijos de Judá,la ciudad de Arba, padre de Enac, que es Hebrón.14 [1526] Caleb arrojó de allí a los tres hijosde Enac: Sesai, Abimán y Talmai, hijos deEnac.

15 De allí subió contra los habitantes deDabir, que antiguamente se llamaba Kiryatséfer.16 Y dijo Caleb: “Al que derrotare a Kiryatséfery la tomare, le daré por mujer a mihija Acsá.

17 [1527] La tomó Otoniel, hijo de Quenez,hermano de Caleb; y éste le dio por mujer asu hija Acsá.

18 [1528] Y aconteció que cuando ellase iba (con Otoniel), le instigó a que pidiesea su padre un campo; y como ella bajaradel asno, le dijo Caleb: “¿Qué te pasa?”19 [1529] Respondióella: “Dame una bendición; ya queme has dado tierra de secano, dame tambiénmanantiales de agua.” Y él le dio manantialesen las regiones superiores y en las inferiores.

Las ciudades de Judá

20 Ésta fue la heredadde la tribu de los hijos de Judá, según sus familias.21 Las ciudades de los hijos de Judá,en las extremidades meridionales de la tribu,hacia el territorio de Edom, eran: Cabseel,Eder, Jagur,

22 [1530] Ciná, Dimoná, Adadá,

23 Cades,Hasor, Itnan,

24 Sif, Télem, Bealot,

25 Hasorla nueva, Keriyothesrón, que es Hasor,

26 Amam, Sema, Moladá,

27 Hasargadá, Hesmón,Betfélet,

28 Hazarsual, Bersabee, Bisiotiá,29 Baalá, Iyim, Esem,

30 Eltolad, Quesil, Horma,

31 Siclag, Madmaná, Sansaná,

32 Lebaot, Selhim,Ayin y Rimón; en total, veinte y nueve ciudades,con sus aldeas.

33 En la Sefelá: Estaol,Zorá, Asna,

34 Zanoa, Enganim, Tafua, Enam,35 Jarmut, Adullam, Socó, Asecá,

36 Saaraim,Aditaim, Gederá y Gederotaim: catorce ciudadescon sus aldeas.

37 Senán, Hadasá, Migdalgad,

38 Dilán, Masfá, Jocteel, Caquis, Boscat,Eglón,

39 Cabón, Lahmam, Ketlís,

41 Gederot,Betdagón, Naama y Maquedá: diez y seis ciudadescon sus aldeas.

42 Libná, Éter, Asan,43 Jeftá, Asna, Nesib,

44 Queilá, Acsib y Maresá:nueve ciudades con sus aldeas.

45 Acarón consus pueblos y sus aldeas;

46 desde Ecrón haciael mar, todas las ciudades de la región de Azotocon sus aldeas;

47 Azoto con sus pueblos ysus aldeas; Gaza con sus pueblos y sus aldeas,hasta el torrente de Egipto y el Mar Grandecon su costa.

48 En la montaña: Samir, Jatir, Socó,

49 Daná,Kiryatsaná, que es Dabir;

50 Anab, Estemó,Anim,

51 Gosen, Holón y Giló: once ciudadescon sus aldeas.

52 Arab, Dumá, Esán,

53 Ianum,Bettafua, Afecá,

54 Humtá, Kiryatarbá, que esHebrón, y Sior: nueve ciudades con sus aldeas.55 Maón, Carmel, Sif, Juta,

56 Jesreel, Jocdeam,Sanoa,

57 Caín, Gabaá y Timná: diez ciudadescon sus aldeas.

58 Halhul, Betsur, Gedor,59 [1531] Meará, Betanot y Eltecón; seis ciudades consus aldeas.

60 Kiryatbaal, que es Kiryatyearim,y Rabbá: dos ciudades con sus aldeas.

61 En eldesierto: Betarabá, Midín, Secacá,

62 Nibsán, laciudad de la Sal, y Engadí, seis ciudades consus aldeas.

63 Los hijos de Judá no pudieron expulsar alos jebuseos, que habitaban en Jerusalén, demanera que los jebuseos habitan con los hijosde Judá en Jerusalén hasta el día de hoy.

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Josué 16

El territorio de Efraím

1 [1532] El territorio que tocó en suerte a los hijos de José partía al oriente desde el Jordán, cerca de Jericó, hasta las aguas de Jericó y el desierto que sube de Jericó por la montaña a Betel;

2 [1533] seguía de Betel a Luz, y pasaba a la frontera de los arquitas, a Atarot.

3 Luego bajaba hacia el occidente al territorio de los jafláteos, hasta la frontera de Bethorón de abajo, y hasta Guécer, para terminar en el mar.

4 Esta es la herencia que tomaron los hijos de José, Manasés y Efraím.

5 He aquí el territorio de los hijos de Efraím según sus familias: La frontera de su herencia iba al norte desde Atarot-Adar hasta Bethorón de arriba.

6 La frontera seguía hacia el oeste por el lado norte de Micmetat, doblaba haciael este hasta Taanat-Siló, y pasando por allí aloriente llegaba hasta Janoa.

7 De Janoa bajabaa Atarot y a Naarat, tocaba en Jericó y salíaal Jordán.

8 [1534] De Tafua iba la frontera hacia eloeste, al torrente de Cana, para terminar en elmar. Esta es la herencia de los hijos de Efraím,según sus familias.9 Los hijos de Efraím tenían, además, ciudadesseparadas en medio de la herencia de loshijos de Manasés todas con sus aldeas.

10 Masno expulsaron a los cananeos que habitaban en Guécer de modo que los cananeos habitan enmedio de Efraím hasta este día, siendo sus tributariosy siervos.

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Josué 17

El territorio de Manasés

1 [1535] También la tribude Manasés recibió una porción, pues era elprimogénito de José. Maquir, primogénito deManasés, padre de Galaad, que era hombre deguerra, había obtenido ya a Galaad y Basan.2 Era (esta suerte) para los hijos restantesde Manasés, según sus familias: para loshijos de Abiéser, para los hijos de Hélec, paralos hijos de Asriel, para los hijos de Siquem,para los hijos de Héfer y para los hijos deSemidá. Éstos fueron los hijos varones de Manasés,hijo de José, según sus familias.

3 [1536] Salfaad,hijo de Héfer, hijo de Galaad, hijo deMaquir, hijo de Manasés, no tuvo hijos sinohijas, cuyos nombres son: Maalá, Noá, Hoglá,Milcá y Tirsá.

4 Éstas se presentaron ante elsacerdote Eleazar, ante Josué, hijo de Nun, yante los príncipes, diciendo: “Yahvé mandó aMoisés que se nos diese herencia en medio denuestros hermanos.” Se les dio, pues, por ordende Yahvé, herencia entre los hermanos desu padre.

5 Tocaron a Manasés diez porciones,además de la región de Galaad y de Basan,que está al otro lado del Jordán;

6 porque lashijas de Manasés obtuvieron herencia entre loshijos; la región de Galaad quedó para los demáshijos de Manasés.

7 La frontera de Manasés iba de Aser a Micmetat,que está frente a Siquem; y seguía lafrontera, hacia el sur hasta los habitantes deEn Tafua.

8 El territorio de Tafua pertenecíaa Manasés, pero Tafua, aunque situada en elterritorio de Manasés, era de los hijos deEfraím.

9 La frontera bajaba hacia el sur, altorrente de Caná, cuyas ciudades que estabanen medio de las ciudades de Manasés pertenecíana Efraím. La frontera de Manasés corríapor el norte del torrente, para terminar en elmar;

10 de modo que el territorio al sur erade Efraím, y el del norte, de Manasés. El marera su término. Por el norte tocaban con Aser, y por el este con Isacar.

11 [1537] Manasés obtuvo en Isacar y en Aser, a Betseán con sus aldeas, a Ibleam con sus aldeas, a los habitantes de Dor con sus aldeas, a los habitantes de Endor con sus aldeas, a los habitantes de Taanac con sus aldeas, y a los habitantes de Megiddó con sus aldeas: tres distritos.

12 [1538] Mas los hijos de Manasés no pudieron apoderarse de aquellas ciudades, de modo que los cananeos lograron habitar con ellos en aquella región.

13 Cuando los hijos de Israel cobraron fuerzas, obligaron a los cananeos a pagar tributos, pero no los expulsaron por completo.

Los hijos de José piden más territorio

14 [1539] Los hijos de José hablaron entonces a Josué, diciendo: “¿Por qué me has dado en herencia una sola suerte y una sola porción, siendo así que soy un pueblo grande, pues Yahvé me ha bendecido hasta ahora?”

15 Josué les contestó: “Si eres un pueblo grande, sube al bosque, y haz desmontes para ti allá en la tierra de los fereceos y de los refaítas, ya que la montaña de Efraím es para ti estrecha.”

16 Los hijos de José le respondieron: “La montaña no nos basta, y todos los cananeos que habitan en los valles tienen carros de hierro, tanto los de Betseán y sus aldeas, como los que están en el valle de Jesreel.”

17 Respondió Josué a la casa de José, a Efraím y a Manasés, y dijo: “Eres un pueblo numeroso y tienes gran poder. No has de tener una sola suerte;

18 porque tuya será la montaña. Es bosque, pero tú la desmontarás, y serán tuyos sus términos, porque expulsarás a los cananeos, aunque tengan carros de hierro y sean fuertes.”

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Josué 18

Reparto del resto del país

1 Se reunió toda la Congregación de los hijos de Israel en Silo, donde establecieron el Tabernáculo de la Reunión; y el país estaba sometido delante de ellos.

2 [1540] Quedaban de los hijos de Israel siete tribusque no habían recibido aún su herencia.

3 [1541] Dijo Josué a los hijos de Israel: “¿Hastacuándo os mostraréis ociosos para apoderarosdel país que Yahvé, el Dios de vuestros padres,os ha dado?

4 Elegid tres hombres decada tribu, que yo enviaré, para que se levanteny recorran el país y hagan de él unadescripción a efectos de su reparto, y despuésvuelvan a este lugar.

5 Lo dividirán en sietepartes, quedando Judá en su territorio al sur,y la casa de José en su posesión al norte.

6 Haréis un plan para dividir el país en sietepartes, que me traeréis acá, para que yo os lassortee aquí delante de Yahvé, nuestro Dios.7 Pues no habrá entre vosotros porción algunapara los levitas, sino que su herencia es elsacerdocio de Yahvé. Gad, Rubén y la mediatribu de Manasés han recibido ya su herenciaal otro lado del Jordán, al oriente, la cualles dio Moisés, siervo de Yahvé.”

8 Se levantaron entonces los hombres y partieron,y cuando se fueron a hacer la descripcióndel país, Josué les dio esta orden: “Id yrecorred el país y haced la descripción, y despuésvolved a mí para que yo os eche lassuertes delante de Yahvé aquí en Silo.”9 Partieron los hombres y recorrieron el paísy lo describieron en un libro, según las ciudades,(dividiéndolo) en siete partes. Después volvieron a Josué, al campamento de Silo.10 Luego Josué les echó suertes en Silo, delantede Yahvé; y allí Josué repartió el país a loshijos de Israel, conforme a sus divisiones.

El territorio de Benjamín

11 [1542] Y salió lasuerte de la tribu de los hijos de Benjamín,según sus familias, y el territorio que les tocóen suerte se hallaba entre los hijos de Judáy los hijos de José.

12 Su frontera septentrionalarrancaba desde el Jordán, subía hacia lavertiente, al norte de Jericó, y luego por lamontaña hacia el oeste, para llegar al desiertode Betaven.

13 De allí pasaba la frontera a Luz,por el lado meridional de Luz, que es Betel;descendía después hacia Atarot-Adar, al monteque está al sur de Bethorón de abajo.

14 Por ellado del oeste se inclinaba la frontera hacia elsur, desde el monte que está delante de Bethorón,al sur, y terminaba en Kiryatbaal, quees Kiryatyearim, ciudad de los hijos de Judá.Éste era el lado occidental.

15 Al sur partíadesde el extremo de Kiryatyearim; y siguiendola frontera hacia el oeste, llegaba hasta la fuentede las aguas de Neftoa.

16 [1543] La frontera bajaba hasta el extremo del monte que está enfrentedel valle de Ben-Hinnom, al norte delvalle de Refaím. Después descendía por el vallede Hinnom hacia la vertiente meridional delos jebuseos, y de ahí bajaba a la fuente deRogel.

17 Se volvía hacia el norte, seguía hastaEn-Semes, se dirigía a GeIiIot, que está frentea la subida de Adumim, y bajaba a la piedrade Bohan, hijo de Rubén.

18 [1544] Luego pasaba porla vertiente septentrional, frente al Arabá, ybajaba al Arabá.

19 Después pasaba la fronterapor la vertiente septentrional de Bethoglá yterminaba en la lengua septentrional del MarSalado, en la desembocadura del Jordán, alsur. Esta era la frontera meridional.

20 Por ellado oriental el Jordán servía de frontera. Esta fue la herencia de los hijos de Benjamín,según sus familias, demarcados sus lindes portodo su alrededor.

21 Las ciudades de la tribu de los hijos deBenjamín, según sus familias, eran: Jericó, Bethoglá,Emek-Casís,

22 Betarabá, Zemaraim, Betel,23 Avim, Pará, Ofrá,

24 Kefar-Haammoná,Ofní, Gaba: doce ciudades con sus aldeas;

25 Gabaón, Rama, Beerot,

26 Masfá, Kefirá, Moza,27 Réquem, Irpeel, Tárala,

28 Zelá, Elef, Jebús,que es Jerusalén; Gabaat y Kiryat: catorceciudades con sus aldeas.Ésta fue la herencia de los hijos de Benjamín,según sus familias.

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Josué 19

El territorio de Simeón

1 [1545] La segunda suerte salió para Simeón, para la tribu de los hijos de Simeón, según sus familias, que recibieron su herencia en medio de la herencia de los hijos de Judá.

2 Su herencia fue Bersabee, Seba, Moladá,

3 Hazersual, Balá, Esem,

4 Eltolad, Betul,Horma,

5 Siclag, Betmarcabot, Hazersusá,

6 Betlebaoty Sarunen: trece ciudades con sus aldeas.7 Ayin, Rimón, Éter y Asan: cuatro ciudadescon sus aldeas;

8 y todas las aldeas de losalrededores de estas ciudades, hasta Balaatbeer,que es Rama del Sur. Esta fue la herenciade la tribu de los hijos de Simeón, según susfamilias.

9 La herencia de los hijos de Simeón se tomó de la porción de los hijos de Judá, porque la porción de los hijos de Judá era demasiado grande para ellos; por tanto, los hijos de Simeón obtuvieron su herencia en medio de la herencia de ellos.

Zabulón

10 La tercera suerte salió para los hijos de Zabulón según sus familias. La frontera de su herencia se extendía hasta Sarid.

11 Subía su frontera hacia el oeste, a Maralá, y tocaba en Dabéset, y también en el torrente que pasa frente a Jocneam.

12 De Sarid se volvía al este, hacia donde nace el sol, hasta el territoriode Kislot-Tabor, salía a Deberat, y subía aJafía.

13 De allí pasaba hacia el este, hacia dondenace el sol, a Gathéfer, a Etiasín, dirigiéndosehacia Rimón, Metoar y Neá.

14 La fronteradaba la vuelta, por la parte del norte, hastaHanatón, y terminaba en el valle de Jefteel.

15 (Se le dio) también Catat, Nahalal, Simrón,Idalá y Betlehem: doce ciudades con susaldeas.

16 Ésta fue la herencia de los hijos de Zabulón,según sus familias: estas ciudades con susaldeas.

Isacar

17 [1546] La cuarta suerte salió para Isacar,para los hijos de Isacar, según sus familias.18 Su territorio era: Jesreel, Kesulot, Sunem,19 Hafaraim, Sión, Anaharat,

20 Rabit, Kisión,Ebes,

21 Rémet, Enganim, Enhadá y Betfasés;22 [1547] la frontera tocaba en el Tabor, Sahasimá yBetsemes, y su territorio terminaba en el Jordán:dieciséis ciudades con sus aldeas.

23 Ésta fue la herencia de la tribu de los hijosde Isacar, según sus familias: las ciudades consus aldeas.

Aser

24 La quinta suerte salió para la tribude los hijos de Aser, según sus familias.

25 Suterritorio comprendía: Helcat, Halí, Beten,Acsaf,

26 [1548] Alamelec. Amad y Misal. Tocaba aloeste en el Carmelo y en Sihor-Libnat.

27 Volviéndosehacia oriente, hasta Betdagón, tocabaen Zabulón y en el valle de Jefteel, por la partedel norte, pasaba por Bet-Emec y Neiel; y seextendía hacia Cabul, por la izquierda,

28 yHebrón, Rohob, Hamón y Cana, hasta Sidón,la grande.

29 La frontera torcía hacia Ramá,hasta la plaza fuerte de Tiro, se volvía haciaHosá, para terminar en el mar, en el distritode Acsib.

30 También Umá, Afec y Rohob:veinte y dos ciudades con sus aldeas.

31 Esta fue la herencia de la tribu de los hijosde Aser, según sus familias: estas ciudades consus aldeas.

Neftalí

32 [1549] La sexta suerte salió para los hijosde Neftalí, para los hijos de Neftalí segúnsus familias.

33 Comenzaba su territorio desdeHélef, desde el encinar de Zaananim, e iba porAdaminékeb y Jabneel hasta Lacum, acabandoen el Jordán.

34 Luego torcía la frontera haciael oeste hasta Asnot-Tabor, y pasando de allía Hucoc, lindaba con Zabulón, por el sur, tocandoa Aser por el oeste, y a Judá del Jordán,en el este.

35 Las ciudades fuertes eran Sidim, Ser, Hamat, Racat, Kinéret,

36 Adamá, Rama, Hasor,

37 Kedes, Edreí, En-Hasor,

38 Jirón, Migdalel, Hórem, Betanat, y Betsemes: diez y nueve ciudades con sus aldeas.

39 Ésta fue la herencia de la tribu de los hijos de Neftalí, según sus familias: las ciudades con sus aldeas.

La posesión de Dan

40 La séptima suerte salió para la tribu de los hijos de Dan, según sus familias.

41 El territorio de su herencia comprendía: Zorá, Estaol, Irsemes,

42 Saalabin, Ayaón,Itlá,

43 Elón, Timná, Acarón,

44 Eltequé,Gibetón, Baalat,

45 Jehud, Beneberac, Gatrimón,46 Mejarcón y Racón, con el territorio de enfrentede Joppe.

47 [1550] El territorio de los hijosde Dan era demasiado estrecho para ellos, porlo cual los hijos de Dan subieron y pelearoncontra Lésem; la conquistaron y la pasaron afilo de espada; y tomándola en posesión habitaronallí; llamando a Lésem, Dan, según elnombre de su padre Dan.

48 Ésta fuela herencia de la tribu de los hijosde Dan, según sus familias: estas ciudades consus aldeas.

La posesión de Josué

49 [1551] Después de terminar la distribución del país, según sus territorios, los hijos de Israel dieron a Josué, hijo de Nun, una posesión en medio de ellos.

50 Por orden de Yahvé le dieron la ciudad que él había solicitado, a saber, Timnatsérah, en la montaña de Efraím; y reedificó la ciudad y habitó allí.

51 Éstas son las herencias que el sacerdote Eleazar, Josué, hijo de Nun, y las cabezas de las casas paternas de las tribus de los hijos de Israel repartieron por sorteo, en Silo, ante Yahvé, a la entrada del Tabernáculo de la Reunión, terminando así la distribución del país.

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Josué 20

Las ciudades de refugio

1 Yahvé habló a Moisés, diciendo:

2 [1552] “Habla a los hijos de Israel y diles: Señalaos las ciudades de refugio, de que os hablé por boca de Moisés;

3 para que pueda refugiarse allá el homicida que haya matado a un hombre por inadvertencia sin querer. Ellas os servirán de refugio contra elvengador de la sangre.

4 Él(homicida) podrárefugiarse en una de estas ciudades; presentándosea la entrada de la puerta de la ciudad,declarará su caso a los ancianos de aquélla ciudad,los cuales lo recibirán entre ellos dentrode la ciudad, y le darán lugar para que habitecon ellos.

5 Y cuando lo persiguiere el vengadorde la sangre, no han de entregar al homicidaen su mano; porque mató a su prójimo, sinquerer y sin tenerle rencor anteriormente.6 [1553] Y quedará en aquella ciudad hasta que comparezcaen juicio ante la Congregación y hastala muerte del sumo sacerdote que hubiere enaquellos días. Entonces el homicida podrá volvera entrar en su ciudad y su casa, en laciudad de donde huyó.”

7 Designaron a Kedes en Galilea, enla montaña de Neftalí, a Siquem en la montañade Efraím, y a Kiryat-Arba, o sea Hebrón, enla montaña de Judá.

8 Y al otro lado del Jordán,al oriente de Jericó, señalaron a Béser enel desierto, en la llanura de la tribu de Rubén,a Ramot en Galaad, de la tribu de Gad, y aGolán en Basan, de la tribu de Manasés.

9 Éstas fueron las ciudades señaladas para todoslos hijos de Israel, y para los extranjerosque moran en medio de ellos, para que allí serefugiara cualquiera que matase a alguno porerror, a fin de que no muriera por mano delvengador de la sangre, antes de compareceren juicio ante la Congregación.

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Josué 21

Ciudades levíticas

1 [1554] Los jefes de las familias de los levitas se acercaron al sacerdote Eleazar, a Josué, hijo de Nun, y a las cabezas de las familias de las tribus de los hijos de Israel,

2 y hablaron con ellos en Silo, en el país de Canaán, diciendo: “Yahvé mandó por boca de Moisés que se nos diesen ciudades donde habitar, con sus ejidos para nuestro ganado.”

3 [1555] Dieron los hijos de Israel de sus propias herencias, conforme a la orden de Yahvé, estas ciudades con sus ejidos a los levitas.

4 Salió la (primera) suerte para las familias de los caatitas: y así los hijos del sacerdote Aarón de entre los levitas obtuvieron por suerte trece ciudades de parte de la tribu de Judá, de la tribu de Simeón y de la tribu de Benjamín.5 Los restantes hijos de Caat obtuvieron por suerte diez ciudades de parte de las familias de la tribu de Efraím, de la tribu de Dan y de la mitad de la tribu de Manasés.

6 Los hijos de Gersón obtuvieron por suerte trece ciudades de parte de las familias de la tribu de Isacar, de la tribu de Aser, de la tribu de Neftalí y de la mitad de la tribu de Manasés en Basan.

7 Los hijos de Merarí obtuvieron, según sus familias, doce ciudades de parte de la tribu de Rubén, de la tribu de Gad y de la tribu de Zabulón.

8 Dieron, pues, los hijos de Israel por suerte estas ciudades con sus ejidos a los levitas, como Yahvé había mandado por boca de Moisés.

9 [1556] De la tribu de los hijos de Judá y de la tribu de los hijos de Simeón, estas ciudades señaladas nominalmente, fueron adjudicadas

10 a los hijos de Aarón de las familias de los caatitas, de los hijos de Leví, pues la suerte de ellos fue la primera.

11 Les dieron la ciudad de Arbá, padre de Enac, o sea Hebrón, situada en la montaña de Judá, con sus ejidos en derredor de ella.

12 Mas los campos de la ciudad, con sus aldeas, los dieron en posesión a Caleb, hijo de Jefone.

13 Dieron, pues, a los hijos del sacerdote Aarón: Hebrón, ciudad de refugio para los homicidas, con su ejido, Libná con su ejido,

14 Jatir con su ejido, Estemoa con suejido,

15 Holón con su ejido, Dabir con su ejido,16 Ayin con su ejido, Juta con su ejido, Betsemescon su ejido; nueve ciudades en estasdos tribus.

17 De la tribu de Benjamín: Gabaóncon su ejido, Gaba con su ejido.

18 Anatotcon su ejido, Almón con su ejido: cuatrociudades.

19 Total de las ciudades de los sacerdoteshijos de Aarón: trece ciudades con susejidos.

20 Las demás familias de los hijos de Caat,los levitas que sobraron de los hijos de Caat,obtuvieron en suerte ciudades de la tribu deEfraím.

21 Se les dio Siquem, ciudad de refugiopara los homicidas, con su ejido, en la montañade Efraím, Guécer con su ejido.

22 Kibsaim consu ejido y Bethorón con su ejido: cuatro ciudades.23 De la tribu de Dan: Eltequé con suejido, Gibetón con su ejido,

24 Ayalón con suejido, Gatrimón con su ejido: cuatro ciudades.25 De la media tribu de Manasés: Taanac consu ejido y Gatrimón con su ejido: dos ciudades.26 En total: diez ciudades con sus ejidos,para las familias restantes de los hijos deCaat.

27 Los hijos de Gersón, de entre las familiasde los levitas, obtuvieron de la otra media tribude Manasés: Golán, ciudad de refugio paraloshomicidas, en Basan, con su ejido, y Beesterácon su ejido, dos ciudades.

28 De la tribude Isacar: Kesión con su ejido, Daberat consu ejido,

29 Jarmut con su ejido, Enganim consus ejidos: cuatro ciudades.

30 De la tribu deAser: Misal con su ejido, Abdón con su ejido,31 Helcat con su ejido y Rehob con su ejido:cuatro ciudades.

32 De la tribu de Neftalí: Kedesen Galilea, ciudad de refugio para loshomicidas, con su ejido, Hamot-Dor con suejido y Cartán con su ejido: tres ciudades.33 Total de las ciudades de los gersonitas, conarreglo a sus familias: trece ciudades con susejidos.

34 Las familias de los hijos de Merarí, los restantesde las levitas, obtuvieron de la tribu deZabulón: Jocneam con su ejido, Cartá con suejido,

35 Dimná con su ejido, Nahalal con suejido: cuatro ciudades.

36 [1557] De la tribu de Rubén,Béser con su ejido, Jahsa con su ejido,Quedemot con su ejido y Mefaat con su ejido:cuatro ciudades.

37 De la tribu de Gad: la ciudadde refugio para los homicidas, Ramot enGalaad con su ejido, Mahanaim con su ejido, Hesbón con su ejido y Jaser con su ejido. Entotal: cuatro ciudades.

38 Todas las ciudades sorteadas para los hijosde Merarí, con arreglo a sus familias, que formabanel resto de las familias de los levitas,fueron doce ciudades.

39 TotaI de las ciudadesde los levitas, en medio de la posesión delos hijos de Israel: cuarenta y ocho ciudadescon sus ejidos.

40 Cada una de estas ciudadestenía su ejido en derredor. Así fue en todasestas ciudades.

41 [1558] De este modo Yahvé dio a Israel todo elpaís que había jurado dar a sus padres; y elloslo tomaron en posesión y habitaron allí.42 Y Yahvé les dio descanso todo en derredor,conforme a cuanto había jurado a sus padres;ninguno de sus enemigos pudo resistir delantede ellos; Yahvé entregó en sus manos a todossus enemigos.

43 [1559] No quedó sin efecto ni unasola de las buenas promesas que Yahvé habíadado a la casa de Israel. Todo se cumplió.

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Josué 22

Se retiran las tribus transjordánicas

1 Entonces llamó Josué a los rubenitas, a los gaditas y a la media tribu de Manasés,

2 y les dijo: “Vosotros habéis cumplido todo lo que os mandóMoisés, siervo de Yahvé; y habéis escuchadotambién mi voz en todo lo que os hemandado.

3 No habéis abandonado a vuestroshermanos durante este largo tiempo hasta hoy,sino que habéis guardado escrupulosamente elmandamiento de Yahvé, vuestro Dios.

4 [1560] Ahora,pues, ya que Yahvé vuestro Dios ha concedidodescanso a vuestros hermanos, como les prometió,volveos e id a vuestras tiendas, al paísde vuestra posesión, que os dio Moisés, siervode Yahvé, al otro lado del Jordán.

5 Pero cuidadbien de poner en práctica los preceptos yla Ley que Moisés, siervo de Yahvé, os ha prescrito (y que consiste en) amar a Yahvé, vuestro Dios, caminar en todos sus caminos y observar sus mandamientos, adhiriéndoos a Él y sirviéndole de todo vuestro corazón y con toda vuestra alma.”

6 Luego Josué los bendijo y los despidió, y ellos se fueron a sus tiendas.

7 Moisés había dado a la mitad de la tribu de Manasés (posesión) en Basan, mas a la otra mitad se la dio Josué entre sus hermanos en este lado del Jordán, al occidente. Josué los bendijo al remitirlos a sus tiendas,

8 [1561] y les habló, diciendo: “Volveos a vuestras tiendas con grandes riquezas y con muchísimo ganado; con plata, oro, bronce, hierro y ropa en abundancia. Pero partid con vuestros hermanos los despojos de vuestros enemigos.”

9 Con esto los hijos de Rubén, los hijos de Gad y la media tribu de Manasés se volvieron, despidiéndose de los hijos de Israel en Silo, que está en el país de Canaán, para irse al país de Galaad, la tierra de su posesión, que habían recibido por Moisés según la orden de Yahvé.

Las tribus transjordánicas levantan un altar

10 Llegados que hubieron a los distritos del Jordán, que pertenecen a la tierra de Canaán, los hijos de Rubén, los hijos de Gad y la media tribu de Manasés edificaron allí, junto al Jordán, un altar, un altar grande y magnífico.

11 Y se les dijo a los hijos de Israel: “Mirad que los hijos de Rubén, los hijos de Gad y la media tribu de Manasés han edificado ese altar en la frontera de la tierra de Canaán, en los distritos del Jordán, en la ribera de los hijos de Israel.”12 Al oír esto los hijos de Israel, se reunió todala Congregación de los hijos de Israel enSilo, para salir contra ellos y hacerles laguerra.

13 Pero (primero) enviaron los hijos de Israela Finés, hijo del sacerdote Eleazar, hacia loshijos de Rubén, hacia los hijos de Gad y haciala media tribu de Manasés en el país deGalaad,

14 y con él diez príncipes, un príncipede las casas paternas de cada tribu de Israel;eran todos ellos cabezas de sus casas paternas,entre los millares de Israel.

15 Los cuales fuerona los hijos de Rubén, a los hijos de Gad y ala media tribu de Manasés, en el país de Galaad,y hablaron con ellos en estos términos:

16 [1562] “Así dice toda la Congregación de Yahvé: ¿Qué infidelidad es esta que habéis cometidocontra el Dios de Israel, apartándoos ahorade Yahvé, y edificándoos un altar, para rebelaroshoy contra Yahvé?

17 [1563] ¿Acaso no nos bastala maldad de Fegor, de la cual hasta hoy nonos hemos purificado, aunque hubo castigo dela Congregación de Yahvé?

18 ¡Y ahora vosotrosos apartáis de Yahvé! Si vosotros hoyos rebeláis contra Yahvé, se encenderá mañanasu ira contra toda la Congregación de Israel.

19 Si la tierra de vuestra posesión es inmunda,pasaos a la tierra de la posesión de Yahvé, dondeestá el Tabernáculo de Yahvé, y tomadposesión en medio de nosotros; pero no os rebeléiscontra Yahvé, ni contra nosotros, edificándoosun altar, fuera del altar de Yahvé,nuestro Dios.

20 ¿No cometió Acán, hijo deZare, maldad respecto de las cosasconsagradasal anatema, y sobre toda la Congregación deIsrael descargó la ira? Y no solamente él pereciópor su iniquidad.”

21 Respondieron los hijos de Rubén, los hijosde Gad y la media tribu de Manasés y dijerona los jefes de los millares de Israel:

22 [1564] “El supremoDios, Yahvé, sí, el supremo Dios, Yahvé,Él lo sabe, y lo sepa también Israel: si ha sidopor rebelión, o por infidelidad contra Yahvé,no haya hoy salvación para nosotros.

23 Sinos hemos edificado un altar para apartarnosde Yahvé, para ofrecer sobre él holocaustos yoblaciones, y para presentar allí sacrificios pacíficos,que Yahvé nos demande.

24 Muy alcontrario, hicimos esto por la siguiente preocupación:Él día de mañana vuestros hijos hablarán,tal vez, a nuestros hijos, diciendo: ¿Quétenéis vosotros que ver con Yahvé, el Dios deIsrael?

25 Yahvé ha puesto el Jordán como fronteraentre nosotros y vosotros, oh hijos de Rubéne hijos de Gad; vosotros no tenéis partecon Yahvé. Con esto vuestros hijos podríanextinguir en nuestros hijos el temor de Yahvé.

26 Por lo cual dijimos: Pongámonos a erigir esealtar, no para holocaustos, ni para sacrificios,27 sino como testimonio entre nosotros y vosotros,y entre nuestros descendientes despuésde nosotros, para poder servir a Yahvé delantede Él, con nuestros holocaustos, con nuestrasvíctimas y con nuestros sacrificios pacíficos;de modo que vuestros hijos no podrán decirel día de mañana a nuestros hijos: No tenéisparte en Yahvé.

28 [1565] Dijimos pues: Si el día de mañana dijeran esto a nosotros, o a nuestrosdescendientes, responderíamos: Mirad la figuradel altar de Yahvé que hicieron nuestros padres,no para holocaustos, ni para sacrificios,sino para que sea testimonio entre nosotros yvosotros.

29 ¡Lejos sea de nosotros el que nos rebelemos contra Yahvé, o que nos apartemos hoy de Yahvé, edificando un altar para holocaustos, oblaciones y sacrificios, fuera del altar de Yahvé, nuestro Dios, que está delante de su Tabernáculo!”

Se calman las otras tribus

30 Cuando el sacerdote Finés, los príncipes de la Congregación, y los jefes de los millares de Israel que estaban con él, oyeron las palabras de los hijos de Rubén, de los hijos de Gad y de los hijos de Manasés, se tranquilizaron;

31 [1566] y dijo Finés, hijo del sacerdote Eleazar, a los hijos de Rubén, a los hijos de Gad y a los hijos de Manasés: “Ahora sabemos que Yahvé está en medio de nosotros, puesto que no habéis cometido tal infidelidad contra Yahvé. Así habéis librado a los hijos de Israel de la mano de Yahvé.”

32 Después Finés, hijo del sacerdote Eleazar, y los príncipes dejaron a los hijos de Rubén y a los hijos de Gad y se volvieron de la tierra de Galaad a la tierra de Canaán, a los hijos de Israel, para darles respuesta.

33 Y quedaron satisfechos los hijos de Israel, los cuales bendijeron a Dios y no hablaron más de salir contra ellos en guerra, para devastar la tierra que habitaban los hijos de Rubén y los hijos de Gad.

34 [1567] Y los hijos de Rubén y los hijos de Gad pusieron por título al altar que habían construido: “Testimonio entre nosotros de que Yahvé es Dios.”

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III. Renovación de la Alianza

Josué 23

Exhortación de Josué al pueblo

1 Pasado ya mucho tiempo después que Yahvé había dado a Israel descanso de todos sus enemigos circunvecinos y siendo Josué ya viejo, de edad avanzada,

2 [1568] convocó a todo Israel, a sus ancianos y jefes, a sus jueces y capitanes, y les dijo: “Yo soy ya viejo, de edad avanzada.

3 Vosotros habéis visto todo lo que Yahvé, Dios vuestro, ha hecho a todas estas naciones delante de vosotros; pues Yahvé, vuestro Dios, Él mismo ha peleado por vosotros.

4 Mirad que os he repartido por sorteo, como herencia de vuestras tribus, esos pueblos que todavía quedan, y todos los pueblos que he destruido, desde el Jordán hasta el Mar Grande, al occidente.

5 Yahvé, vuestro Dios, los expulsará de delante de vosotros y los arrojará de vuestra presencia, y vosotros tomaréis su país en posesión, como Yahvé, vuestro Dios, os ha prometido.

6 Esforzaos, pues, y guardad y practicad constantemente todo lo escrito en el libro de la Ley de Moisés, sin desviaros ni a la derecha ni a la izquierda.

7 No tengáis nada que ver con estos pueblos que han quedado entre vosotros; no mentéis siquiera los nombres de sus dioses ni juréis por ellos; no les deis culto, ni os postréis ante ellos;

8 sino quedad adheridos a Yahvé, vuestro Dios, como habéis hecho hasta este día.

9 Yahvé ha expulsado de delante de vosotros a pueblos grandes y fuertes; ninguno ha podido resistir ante vosotros hasta el día de hoy.

10 Uno solo de vosotros perseguía a mil; porque Yahvé, vuestro Dios, peleaba por vosotros, según os había prometido.

11 [1569] Poned, pues, todo empeño en amar a Yahvé, Dios vuestro.

12 [1570] Porque si de cualquier manera os apartareis, adhiriéndoos al resto de esos pueblos que han quedado entre vosotros, y si contrayendo matrimonios con ellos os llegareis a ellos y ellos a vosotros,

13 [1571] tened entendido con toda seguridad que Yahvé, vuestro Dios, no seguirá expulsando estos pueblos de delante de vosotros; sino que ellos serán para vosotros un lazo y una trampa, un látigo en vuestros costados y espinas en vuestros ojos, hasta que seáis exterminados de sobre esta buena tierra que Yahvé, vuestro Dios, os ha dado.

14 He aquí que yo estoy ya para irme adonde se encaminan todos los mortales. Reconoced con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, que ni una sola de todas las cosas buenas que Yahvé, vuestro Dios, os ha prometido, ha quedado sin efecto; todas se han cumplido; no ha fallado ni una sola de ellas.

15 Así como se han cumplido en vosotros todas las cosas buenas que Yahvé, vuestro Dios os ha prometido, de la misma manera Yahvé, vuestro Dios, traerá sobre vosotros todas las cosas malas, hasta exterminaros de sobre esta excelente tierra que Yahvé, vuestro Dios, os ha dado.

16 [1572] Si violáis la alianza que Yahvé, vuestro Dios, os ha prescrito, y si os vais y servís a otros dioses y os postráis ante ellos, se encenderá la ira de Yahvé contra vosotros, y desapareceréis pronto de sobre esta excelente tierra que Él os ha dado.”

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Josué 24

Josué se despide del pueblo

1 [1573] Josué congregó a todas las tribus de Israel en Siquem, y convocó a los ancianos de Israel, a sus jefes, jueces y capitanes, los cuales se presentaron ante Dios.

2 [1574] Y dijo Josué a todo el pueblo: “Así dice Yahvé, el Dios de Israel: Vuestros padres, Tare, padre de Abrahán y padre de Nacor, habitaban antiguamente al otro lado del río, y servían a otros dioses.

3 Y Yo saqué a vuestro padre Abrahán del otro lado del río y le conduje por todo el país de Canaán; multipliqué su descendencia y le di Isaac.

4 A Isaac le di Jacob y Esaú. A Esaú le entregué en herencia la montaña de Seír, y Jacob y sus hijos bajaron a Egipto.

5 Despues envié a Moisés y a Aarón y herí a Egipto, conforme a lo que hice allí, y al fin os hice salir (de Egipto).

6 Saqué a vuestros padres de Egipto y así llegasteis al mar. Los egipcios persiguieron a vuestros padres con carros y con gente de a caballo hasta el Mar Rojo.

7 Mas ellos clamaron a Yahvé, el cual, puso tinieblas entre vosotros y los egipcios, e hizo venir sobre ellos el mar, que los cubrió, y vieron vuestros ojos lo que Yo hice en Egipto; luego habitasteis mucho tiempo en el desierto.

8 Después os introduje en el país de los amorreos, que habitaban al otro lado del Jordán, y ellos os hicieron guerra. Mas Yo los entregué en vuestras manos; así vosotros tomasteis posesión de su país y Yo los destruí delante de vosotros.

9 Se levantó Balac, hijo de Sefor, rey de Moab, para hacer guerra a Israel; envió y llamó a Balaam, hijo de Beor, para que os maldijese.

10 Mas Yo no quise escuchar a Balaam; él mismo hubo de bendeciros, y Yo os libré de su mano.

11 Después pasasteis el Jordán y llegasteis a Jericó. Lucharon contra vosotros los hombres de Jericó, lo mismo que los amorreos, los fereceos, los cananeos, los heteos, los gergeseos, los heveos y los jebuseos; mas Yo los entregué en vuestras manos.

12 Envié delante de vosotros tábanos, y éstos los arrojaron de delante de vosotros (como también) a los dos reyes de los amorreos. No fue por medio de tu espada y arco.

13 [1575] Y os di una tierra que vosotros no habíais labrado, y ciudades que no habíais edificado. Vosotros habitáis en ellas y coméis de viñas y de olivares que no habéis plantado.

14 [1576] Ahora pues, temed a Yahvé, y servidle consinceridad y fidelidad. Desechad a los diosesa los cuales vuestros padres sirvieron al otrolado del río y en Egipto y servid a Yahvé.

15 Y si os parece mal servir a Yahvé, escogedhoy a quién queréis servir, si a los dioses aquienes sirvieron vuestros padres que habitabanmás allá del río, o a los dioses de losamorreos, en cuya tierra habitáis. Mas yo y micasa serviremos a Yahvé.”

Renovación de la Alianza

16 Respondió elpueblo y dijo: “¡Lejos de nosotros el abandonara Yahvé para servir a otros dioses!

17 PorqueYahvé es nuestro Dios, el que nos sacó anosotros y a nuestros padres del país de Egipto,de la casa de la servidumbre, e hizo antenosotros esos grandes prodigios. Él nos haprotegido en todo el camino que hemos recorrido,y en medio de todos los pueblos pormedio de los cuales hemos pasado.

18 Yahvé haexpulsado de ante nosotros a todos aquellospueblos y a los amorreos que habitaban estepaís. Por tanto también nosotros serviremos a Yahvé; pues Él es nuestro Dios.”

19 Josué respondió al pueblo: “No podréis servir a Yahvé; porque es un Dios santo, un Dios celoso, que no perdonará vuestras transgresiones y vuestros pecados.

20 [1577] Cuando abandonéis a Yahvé y sirváis a dioses extraños, Él se volverá y después de haberos hecho bien os hará mal y acabará con vosotros.”

21 Replicó el pueblo a Josué: “No, sino que serviremos a Yahvé.”

22 Dijo entonces Josué al pueblo: “Testigos sois contra vosotros mismos de que habéis escogido a Yahvé para servirle.”Respondieron: “Testigos somos.”

23 (Y dijo él): “Arrojad pues, los dioses extrañosque están en medio de vosotros, e inclinadvuestro corazón hacia Yahvé, el Dios de Israel.”

24 Respondió el pueblo a Josué: “Serviremosa Yahvé, nuestro Dios, y escucharemossu voz.”

25 De esta manera Josué hizo en aquel díaen Siquem una alianza con el pueblo y le dioleyes y preceptos.

26 [1578] Josué escribió estas cosasen el libro de la Ley de Dios; y tomando unagran piedra la levantó allí bajo la encina queestaba junto al santuario de Yahvé.

27 Y dijoJosué a todo el pueblo: “Ved esta piedra queserá testigo contra nosotros, porque ella haoído todas las palabras que Yahvé nos hadicho; quede pues por testigo contra vosotros,para que no neguéis a vuestro Dios.”

28 Y Josuédespidió al pueblo, y cada uno se fue asu herencia.

Muerte y sepultura de Josué

29 [1579] Después de esto murió Josué, hijo de Nun, siervo de Yahvé, teniendo ciento diez años.

30 Le sepultaron en el terreno de su propia herencia en Timnatsérah, en la montaña de Efraím, al norte del monte Gaas.

31 Israel sirvió a Yahvé todos los días de Josué, y todos los días de los ancianos que sobrevivieron a Josué y que conocían todas las obras que Yahvé había hecho a favor de Israel.

32 [1580] Los huesos de José, que los hijos de Israel habían traído de Egipto, los enterraron en Siquem, en aquella parte del campo que Jacob había comprado por cien monedas a los hijos de Hemor, padre de Siquem, y fueron posesión de los hijos de José.

33 Murió Eleazar, hijo de Aarón, y le enterraron en Gabaa, (propiedad) de su hijo Finés, la cual le había sido dada en la montaña de Efraím.

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Comentarios de Mons. Straubinger

* 1. Josué, antes Oseas (Números 13, 9) es llamado en hebreo Jehoschúa (el Señor salva). Es idéntico con el nombre de Jesús, del cual Josué fue figura, como salvador y caudillo de su pueblo, al que introdujo en la tierra prometida. Cf. en Eclesiástico 46 el elogio de Josué, el cual fue grande “según el nombre que llevaba”.

* 3. Cf. Deuteronomio 11, 24. Dios les da el país con tal que lo ocupen. Ésta es la economía divina: el Señor del cielo y de la tierra nos alimenta y nos viste gratis (Mateo 6, 25-34), y nos ofrece el pan supersubstancial (Mateo 6, 11) para el alma, sin que demos nada equivalente de nuestra parte; lo único que exige es que echemos manos de los bienes con que su bondad nos viene colmando (cf. I Timoteo 6, 12).

* 4. El Mar Grande: el Mediterráneo. Con el nombre de tierra de los heteos se designa aquí el país de Canaán porque los heteos lo tenían ocupado en la época patriarcal. El mismo nombre se da a Canaán en los cuneiformes babilónicos.

* 5. No te dejaré ni te abandonaré: Palabras citadas por San Pablo en Hebreos 13, 5; para inspirarnos confianza y alejarnos de la avaricia.

* 8. “Parecerá tal vez cosa extraña que a un general de ejército como Josué, destinado para la conquista de unas regiones llenas de poderosos enemigos, le dé un expreso mandamiento de que se aplique día y noche a la meditación de la Ley de Dios, y de que la tenga continuamente en la boca. Pero no lo parecerá, siempre que consideremos que es la misma eterna Sabiduría la que nos asegura aquí, que el único manantial de donde deben sacar los príncipes la verdadera prudencia, es la Ley, divina” (Scío).

* 12 ss. Las tribus de Rubén y Gad y la media tribu de Manasés, habían recibido sus herencias luego de la ocupación del país transjordánico con la condición de que ayudasen a sus hermanos en la conquista de la tierra cisjordánica (Canaán). Cf. Números 32, 17 ss.; Deuteronomio 3, 18 ss.

* 17. Solamente que Yahvé esté contigo: No es una limitación de la obediencia que acaban de prometerle, sino más bien un deseo y una súplica: ¡Quiera Dios siempre estar contigo!

* 1. Las mujeres públicas mantenían posadas (como se ve en el art. 109 del Código de Hammurabi), de manera que no es de extrañar que los exploradores por no tener albergue en la ciudad se hospedaran en casa de Rahab. Una posada o casa pública les pareció, además, apropiada para evitar las sospechas del rey de Jericó. Como se sigue de los versículos 9 y ss. Rahab creía y estaba convencida de que los israelitas eran el pueblo de Dios.

* 11. Esta admirable profesión de fe en una mujer pagana y de tan baja condición nos ayuda a comprender las tremendas palabras de Jesús contra los príncipes de los sacerdotes y ancianos del Sanedrín: “Los publícanos y las rameras os precederán en el Reino de Dios” (Mateo 21, 31). Los santos Padres ven en esta mujer una figura de las naciones paganas que más tarde se convirtieron al cristianismo (Fillion).

* 15. Véase igual hazaña hecha por San Pablo (Hechos 9, 25; II Corintios 11, 33) y por David (I Reyes 19, 12). Vivía en el muro: Para entender esto, hay que saber que las ciudades cananeas, no obstante ser muy pequeñas, tenían anchísimas murallas. Dice al respecto Mallon: “Del muro cananeo de Jerusalén, junto al cual pasó más de una vez Abrahán, se conservan dos trozos, uno de los cuales está intacto. El muro tiene una anchura que varía entre seis y ocho metros y está formado por dos paredes de grandes piedras rudamente encuadradas. Como las piedras son muy desiguales, las dos paredes no son siempre paralelas, ni dan siempre la misma anchura. El espacio comprendido entre las dos estaba lleno de tierra y cascajo”.

* 18. El cordón de hilo escarlata es, en la interpretación de los santos Padres, figura de la Sangre de Cristo. San Pablo elogia la fe de Rahab (Hebreos 11, 31), y Santiago (2, 25) aprecia la obra de caridad que hizo con los exploradores. No hay duda de que la ramera renunció a su mala vida y se adhirió a los israelitas. Por su casamiento con Salmón, Rahab figura en la genealogía legal de Cristo (Mateo 1, 5), lo cual no deja de ser una piedra de escándalo para los fariseos antiguos y modernos. Es porque no entienden lo que Jesús dijo en la Sinagoga de Cafarnaúm; “La carne para nada aprovecha” (Juan 6, 63). A tal punto desprecia el Señor esas preocupaciones humanas sobre el honor de la familia y las virtudes de los antepasados, que Él, la Santidad misma, elige entre las mujeres de su ascendencia no sólo a Rut (Mateo 1, 5) que era moabita (Rut 1, 1-4), es decir, descendiente de los hijos del incesto (Génesis 19, 37), sino también a la ramera Rahab (Josué 6, 25; (Mateo 1, 5); a la incestuosa Tamar (Génesis 38, 11 ss.; Mateo 1, 3). Aun Sara, la mujer legítima de Abrahán perteneció un tiempo al Faraón de Egipto hasta que Dios lo castigó (Génesis 12, 11-19). Por fin debiendo ser de la semilla de David según la carne (Romanos 1, 3) como debía ser de la de Adán para borrar el pecado, Jesús elige para sí la rama de la adúltera Betsabee (II Reyes 11, 22 ss.; Mateo 1, 6), habiendo podido elegir a cualquiera de las otras mujeres de David (cf. II Reyes 3, 2 ss.).

* 3. Los sacerdotes levitas: “Ordinariamente eran los caatitas, simples levitas, los que llevaban el Arca (Números 4, 15; 7, 9, etc.); mas en ocasiones solemnes la llevaban los sacerdotes. Véase 6, 6; III Reyes 8, 3, etc.” (Vigouroux, Polyglotte).

* 4. No os acerquéis a ella, para no haceros culpables de la pena de muerte. No era lícito tocar el Arca (II Reyes 6, 6 ss.).

* 5. Santificaos, esto es, purificaos legalmente (Éxodo 19, 15; Josué 7. 13).

* 12. Véase 4, 2.

* 13. La Vulgata agrega: y las aguas que hay de la parte de abajo, seguirán su corriente.

* 15. Siendo el tiempo de la siega en que crecen de nuevo las aguas del Jordán (por derretirse en esta estación las nieves del Hermón), no fue posible vadear el río, operación que dificultaba aun más la gran muchedumbre de mujeres, niños, ancianos y rebaños. En aquella región la corriente es extraordinariamente impetuosa debido al desnivel de 200 metros que existe entre el Lago de Genesaret y el Mar Muerto. El paso del Jordán es un suceso milagroso que no tiene explicación natural alguna y recuerda el paso del Mar Rojo (Éxodo 14, 21), que Rahab menciona en el versículo 10 del capítulo anterior. San Gregorio y San Agustín reconocen en el milagro del retroceso de las aguas del Jordán hacia su origen, los efectos del Bautismo, por el cual el hombre vuelve a su Principio del cual se había desviado. Cf. Romanos 6, 6 ss.; Efesios 2, 5 s.; Colosenses 3, 1 ss.

* 16. El Mar del Arabá, el Mar Salado; esto es, el Mar Muerto, en el cual desemboca el Jordán.

* 4. Los doce hombres escogidos representan, según San Agustín, no sólo a las doce tribus de Israel, sino también a los doce apóstoles que son las piedras fundamentales de la Iglesia, juntamente con los Profetas (Efesios 2, 20).

* 6. Nótese este admirable método de catequizar a los niños. Ante todo hay que despertar su atención apelando a su curiosidad. Cuando ellos viendo el monumento preguntasen a su padre: “Padre ¿qué es esto?”, le corresponde a éste hablarles de las grandezas de Yahvé para que le conozcan y le amen y observen su santa Ley. Es de notar también que, según la Sagrada Escritura, son los padres los que deben dar esta primera instrucción religiosa. Reiteradas veces les inculca Dios tal deber a través de las páginas de la Biblia. Cf. Éxodo 13, 14; Deuteronomio 6, 2 s.; 31, 19; Josué 4, 6 y 21; etc.

* 12. Véase Números 32, 28 ss.

* 18. Desbordándose, etc.: Los israelitas atravesaron el Jordán en el primer mes (versículo 19), es decir, en la estación primaveral, cuando el río alcanza el máximum de crecida y llena todo el valle, ocupando un espacio de 400 m. a 3 km. de ancho. Las nieves del Hermón, unidas a las lluvias de enero y febrero son las fuentes de tan inmensa crecida.

* 19. Cf. 5, 9. Gálgala no era ciudad, sino solamente un campo fortificado y lugar notable por las doce piedras, las que más tarde le dieron carácter de santuario (cf. I Reyes 10, 8; Oseas 4, 15; Amós 5, 5). Algunos creen que San Juan Bautista aludió a esas piedras en su predicación de penitencia, cuando dijo: “Yo os digo que poderoso es Dios para hacer que de estas mismas piedras nazcan hijos de Abrahán” (Mateo 3, 9); pues no había otras piedras en aquella región porque toda la tierra es de aluvión. San Jerónimo dice que las piedras se veían todavía en su tiempo. Una iglesia cristiana se levantó en aquel lugar. Se han conservado algunos restos de la iglesia.

* 2 s. La circuncisión era el signo externo de la alianza de Abrahán con Dios (Eclesiástico 44, 20), siendo por eso obligatoria para todos sus descendientes (cf. Génesis 17, 7-14; Romanos 4, 11). Durante su estadía en Egipto y en el viaje por el desierto los israelitas habían descuidado la ley de la circuncisión, por lo cual Dios la inculca de nuevo. “Ignoramos los motivos de esta omisión. Pero vemos que en todo caso el autor sagrado se creyó en la necesidad de señalar el hecho. Ni vemos que lo atribuya a pecado, el cual vendría a recaer sobre los conductores del pueblo” (Nácar-Colunga). Collado de Aralot (versículo 3): Vulgata: Collado de los prepucios, lo que significa lo mismo.

* 9. El oprobio de Egipto: la esclavitud de Egipto. El oprobio termina al entrar en la tierra de promisión y al renovarse la circuncisión. El texto hebreo se sirve de un juego de palabras para esclarecer la etimología del nombre de Gálgala que, según los hebraístas probablemente significa “cerco”, es decir, el círculo de las piedras que Josué colocó allí (4, 20). Los arqueólogos dan a estos círculos de bloques fijos en el terreno el nombre de “cromlech”. Los encontramos también en otros países, por ejemplo en Gran Bretaña y Escandinavia.

* 12. Cesó el maná, el pan del cielo, figura de Cristo humanado. Cf. Éxodo capítulo 16; Salmo 77, 25 s.; Juan 6, 31-32 y 49-50; I Corintios 10, 3.

* 13. El Ángel que se aparece a Josué, es, tal vez, el mismo que acompañó ya antes al pueblo de Israel para guiarlo y protegerlo (Éxodo 23, 20 y 23). Algunos expositores creen que este príncipe celestial fue San Miguel (Daniel 10, 21; 12, 1).

* 16. Cf. Éxodo 3, 5; Hechos 7, 33.

* 1 ss. Las ciudades cananeas eran muy pequeñas. Jericó tenía un perímetro de sólo 778 metros, o sea, un poco más que la Basílica de San Pedro de Roma. Su fortaleza consistía en su enorme muralla que “le permitía esperar con toda tranquilidad cualquier ataque, aun de sitiadores más expertos que los israelitas” (Ricciotti). Como demuestran las excavaciones realizadas por Sellin y Garstang, Jericó estaba rodeada de murallas en doble cordón, una de las cuales tenía 8-9 metros de alto por 3-4 de ancho, de manera que la ciudad era un baluarte inexpugnable. Agréguese a ello que los israelitas no poseían armas ni instrumentos para tomar una fortaleza. La caída de Jericó no se puede explicar sino por la intervención de Dios. Él es quien toma la ciudad, para manifestar su poder y enseñarnos que fortalezas y armas, y otros inventos de la sabiduría humana, son una nada ante el sonido de sus trompetas, “porque escrito está: Destruiré la sabiduría de los sabios, y anularé la prudencia de los prudentes” (I Corintios 1, 19; cf. II Corintios 10, 4 s.). El dar vuelta a la ciudad con el Arca tenía solamente carácter simbólico. El pueblo había de reconocer que el derrumbamiento de las murallas no era obra de los hombres sino de Dios. Por eso San Pablo explica este asombroso triunfo como obra de la fe (Hebreos 11, 30).

* 5. Sonidos más continuados: Vulgata: la voz de la trompeta más larga e interrumpida.

* 6. Trompetas de cuerno de carnero: Vulgata: Trompetas del jubileo, es decir, las trompetas que se usaban para anunciar el año del jubileo (Levítico 25, 9).

* 13. Nótese el frecuente empleo del número sagrado siete en este relato que abarca siete días y siete vueltas al séptimo día, con siete sacerdotes portadores de siete trompetas.

* 17. Anatema significa destrucción completa; es decir muerte de los habitantes y de los ganados, y destrucción de todo lo demás. Quien se apoderaba de alguna cosa anatematizada, se tornaba, él mismo, anatema.

* 20. Esto se nos recuerda en II Macabeos 12, 15. Las excavaciones recientes comprueban que los muros cayeron hacia afuera, aunque sin duda se exceptuaba la casa de Rahab, que estaba en el muro (2, 15). Cf. Levítico 27, 28 y nota. No es necesario recurrir a un terremoto, como lo hacen Haupt y otros modernos, puesto que el derrumbamiento de los muros se realizó cuando el pueblo levantó el grito y resonaron las trompetas, conforme a lo predicho en el versículo 5.

* 23. Véase Hebreos 10, 31, donde el autor sagrado nos dice que Rahab fue salvada por haber recibido en paz a los exploradores. “El hilo colorado (cf. 2, 18) que era la señal de que su casa tenía que ser salvada, es figura de la pasión del Señor, por la cual los hombres se salvan de la perdición” (Zschokke-Dóller).

* 25. Tenemos aquí una importante noticia sobre el tiempo de la composición del Libro de Josué. Fue compuesto mientras vivía aún Rahab y su familia.

* 26. Se cumplió la maldición de Josué en tiempos del impío rey Acab, cuando Hiél de Betel reedificó la ciudad sacrificando a sus propios hijos (III Reyes 16, 34).

* 2. La ciudad de Hai estaba situada al noroeste de Jericó, junto al camino entre ésta y Betel. Su sitio se identifica con Et-Tell.

* 6. Rasgó sus vestidos, en señal de duelo y dolor. Cf. Génesis 37, 34; I Reyes 4, 12; II Reyes 1, 2; Job 1, 20; 2, 12. etc.

* 7 ss. Josué sabe rezar como Moisés. En sus palabras no hay nada de justificación o excusa del pecado, ningún recurso humano, ninguna mención de propios méritos. El único motivo que alega es el honor de Dios, la gloria de su santísimo Nombre (versículo 9). ¿Qué pensarían los paganos al ver derrotado al pueblo de Dios? Despreciarían la santidad de su nombre, y esto es lo que Dios no puede permitir. La oración auténtica debe comenzar siempre con el “Santificado sea tu Nombre” (Mateo 6, 9).

* 12. Han venido a ser anatema, por haber sustraído algo del botín consagrado a Yahvé.

* 15. Para echar suertes se tomaban unas varitas o tablitas de madera, en las cuales se escribía un sí y un no, o los nombres de los participantes. No hay nada que decir en contra de esta forma extraordinaria de buscar al culpable, porque Dios mismo lo había ordenado (versículo 14). De la misma manera procedieron los apóstoles para elegir al que debía sustituir a Judas el traidor (Hechos 1, 26).

* 21. Sinear, o Senaar: Babilonia. Cf. Génesis 11, 2 y nota. Un sido equivalía a 16,38 gramos.

* 3. Treinta mil: el versículo 12 habla solamente de cinco mil. Bover Cantera pone aquí la siguiente nota: “Unos lo juzgan falta de copista, otros que fueron dos las emboscadas, o que de los 30.000 soldados solamente 5.000 se utilizaron. El P. Fernández cree que, como G. (Setenta), el texto primitivo pasaba de 11b al 14; lo restante sería anotación marginal pasada al H (texto hebreo masorético)”.

* 14. El Arabá: el valle del Jordán.

* 19. Apenas hubo él extendido la mano: Recuerda la acción de Moisés en el combate contra los amalecitas (Éxodo 17, 11), pero hay una diferencia: Moisés alzó las manos para orar, en tanto que Josué blande la lanza (versículo 18 y 26). Cf. Salmo 43, 3 s.

22. Ni sobreviviente ni fugitivo: Véase Deuteronomio 7, 2.

* 30 ss. La erección de un altar, el ofrecimiento de holocaustos y víctimas pacíficas, y la grabación de la Ley en piedras, obedecen a los preceptos dados por Moisés (Deuteronomio 11, 29; 27, 2 ss.). Se cree que no se trata de la Ley completa, sino del Deuteronomio, es decir, de la renovación de la Alianza que Moisés hizo en los campos de Moab (Deuteronomio 6, 1-7, 11). Otros piensan en el Decálogo. El monte Garizim, de 885 metros y el monte Ebal, de 924 metros de altura están situados en el centro de Palestina, al sur y al norte del valle de Siquem. En el valle estaba el Arca de la Alianza. No hubo lugar más apropiado para renovar la promulgación de la Ley que estos dos montes que dominan el país y pueden verse de larguísima distancia. Cf. Juan 4, 20.

* 3 ss. Gabaón, ciudad situada a unos 10 km. al Noroeste de Jerusalén y a 40 al Oeste de Gálgala. Sus habitantes eran heveos (11, 19) o amorreos (II Reyes 21, 2). Hoy día la localidad se llama Ed-Dschib. Los gabaonitas fingían haber hecho un viaje extraordinariamente largo y venir de una región muy lejana. En esto consiste su engaño.

* 7. Véase Éxodo 23, 23; 33, 2; Deuteronomio 7, 1.

* 9. Por la fama de Yahvé: Con esto los gabaonitas dan a conocer que tienen conocimiento del verdadero Dios y que están dispuestos a incorporarse al pueblo de Dios, como en realidad lo hicieron (versículo 26; II Reyes 21, 2).

* 14. No consultaron: Cf. el ejemplo de David en I Reyes 23, 11; 30, 8; II Reyes 2, 1; 5, 19.

* 17. Las ciudades de que aquí se hace mención están todas al Norte y Noroeste de Jerusalén.

* 21. Por el juramento que habían prestado los israelitas ya no podían exterminarlos, por lo cual los degradaron al oficio más humilde de todos: cortar la leña y acarrear el agua para el Tabernáculo. De esta manera fue resuelto el dilema y a la vez sellada la total sumisión de los gabaonitas y su conversión a la religión de Israel. Saúl, llevado por un falso celo quebrantó el juramento que los israelitas habían hecho a los gabaonitas y mandó exterminarlos, lo cual fue motivo de la ira de Dios y trajo grandes calamidades sobre la casa de Saúl. Cf. II Reyes capítulo 21.

* 23. Cf. Deuteronomio 29, 11. Véase versículo 27.

* 1. Nótese que aquí por primera vez sale en la Biblia el nombre actual de Jerusalén. En tiempos de Abrahán la ciudad se llamaba Salem (Génesis 14, 18). En los siglos xv y xiv a. C. su nombre era Urusalim, como se desprende de las tablillas de Tell el-Amarna, y su rey llevaba el nombre de Abdijiba o Putijiba. El nombre hebreo de Jerusalén termina en dual, de lo que se deduce que desde antiguo se componía de dos ciudades: la baja y la alta (Jebús). El sentido de este nombre ilustre, que designa a lo que Cristo llamó, como David, “La ciudad del Gran Rey” (Salmo 47, 3; Mateo 5, 35) es: Ciudad de Paz.

* 2. Gran temor: Cf. Éxodo 15, 15; Deuteronomio 11, 25.

* 3. Las ciudades mencionadas se hallan al Sur y Sudoeste de Jerusalén. Allí está también Guécer (versículo 33).

* 11. Grandes piedras, esto es granizo, semejante al que sobrevino sobre los egipcios (Éxodo 9, 24), o al que contribuyó a la victoria de Samuel sobre los filisteos (I Reyes 7, 10). Véase Eclesiástico 46, 6; Apocalipsis 8, 7; 16, 21.

* 13. El sol se detuvo: Para expresar el hecho milagroso, el autor sagrado habla según las apariencias. No le importa cómo Dios suspende por algún tiempo el curso de los astros. De todas maneras hay que sostener que se trata de un milagro (cf. Eclesiástico 46, 5; Isaías 28, 21), por lo cual no satisfacen las explicaciones que le quitan ese carácter. Los que fundan su interpretación sobre las apariencias meteorológicas insinúan que tal vez la nube de granizo haya ocultado al sol como en un ocaso, o que se haya dado un fenómeno de refracción solar sobre la nube de granizo, o algo semejante. El libro del Justo (Vulgata: el libro de los Justos), que Josué cita, era probablemente una colección de canciones. El mismo libro se cita en II Reyes 1, 18. Cf. Números 21, 14, donde se cita un libro semejante. Ambos escritos se han perdido.

* 21. Véase Éxodo 11, 7.

* 24. Poned vuestro pie, etc.: Los vencedores acostumbraban poner el pie sobre el cuello de los vencidos, como se ve en los monumentos asirios. Cf. Salmo 109, 1; Isaías 26, 5 s.; Malaquías 4. 3; I Corintios 15, 25; Hebreos 2, 8.

* 26. Los hizo colgar. Cf. 8, 29. El castigo corresponde a la ley marcial de entonces y al mandato de Dios de exterminar a los cananeos. Véase Deuteronomio 21, 23.

* 40. Négueb: región meridional de Palestina. Sefelá: la llanura entre las montañas de Judá y el Mediterráneo.

* 42. En las ruinas de Tell el-Amarna se han encontrado cartas en que esos pueblos piden auxilio al Faraón contra la invasión de los Habiri, que probablemente son idénticos con los hebreos.

* 2. Hasor, hoy El-Kedah, cuyas ruinas fueron descubiertas por Garstang. Kinéret: Genesaret de Galilea. Dor, ciudad situada al Sur del monte Carmelo, a orillas del Mediterráneo.

* 3. Dice Flavio Josefo que eran 30.000 hombres de a pie, 10.000 de a caballo y 20.000 carros.

* 5. El lago de Merom, hoy Bahr el Huleh, es atravesado por el Jordán y se encuentra al Norte de Galilea, entre el monte Hermón y el mar de Genesaret. Se trató, a lo que parece, de una coalición de todos los pueblos del norte de Palestina.

* 8. Sidón: ciudad y puerto importante de Fenicia, llamada “la Grande” por su fama y sus riquezas.

* 9. Desjarretó sus caballos, para que no pudieran usarse para la guerra. Esta medida que Josué tomó por orden de Dios (versículo 6), se comprende por el hecho de que los israelitas no poseían caballos ni carros de guerra, ni tenían otro medio semejante para defenderse. Israel había de confiar sólo en Dios (Éxodo 15, 1 y 4; Deuteronomio 17, 16; 20, 1; Salmos 19, 8; 146, 10).

* 16. Sobre Négueb y Sefelá véase 10, 40. La montaña:la región montañosa ocupada más tarde por Judá. La montaña de Israel, llamada más tarde montaña de Efraím (Samaría).

* 17. Seír: Edom, al sudeste de Palestina. La montaña desnuda, en hebreo Har Halak, quizás nombre de un monte al sudoeste del Mar Muerto.

* 19. Sobre Gabaón véase 9, 3 y nota.

* 20. Endurecer el corazón: Este misterio nos lo explica San Pablo en Romanos 9, 15 ss. Cf. el endurecimiento del corazón del Faraón en Éxodo 7, 13 y 22; 8, 11, 15 y 28. etc.

* 21. Sobre los enaceos o gigantes véase Números 13, 22 y nota. Volvieron poco después al país, y fueron derrotados nuevamente por Caleb y Otoniel (15, 14; Jueces 1, 10). Gasa, Gat y Azoto eran ciudades filisteas. De Gat procedió más tarde el gigante Goliat.

* 23. La paz no fue duradera, muchos de los vencidos volvieron a atacar a los israelitas, de modo que éstos tuvieron que volver a reanudar las actividades bélicas, perdiendo ciudades que antes habían conquistado (capítulo 15; Jueces capítulo 1). “Se había hecho la conquista, pero en el estado en que se hallaba se puede considerar más como una penetración a mano armada que como una verdadera conquista. En primer lugar se hallaba lejos de ser total; en muchos puntos del centro, especialmente en los más fortalecidos, los cananeos no habían sufrido la menor perturbación; peor estaba la periferia, donde muchos pueblos ni siquiera habían tenido contacto con los israelitas Si hoy los israelitas habían sido superiores en armas a los cananeos, mañana éstos podían salir victoriosos en el desquite, dejando de un lado el que la civilización de éstos, más desarrollada y más fina, ofrecía siempre la posibilidad de una victoria de otro género mediante la sumisión espiritual de los recién llegados” (Ricciotti).

* 2. Cf. Número 21, 21 ss.; Deuteronomio 2, 24 ss. y notas.

* 3. Kinéret: Genesaret. Mar del Araba, o Mar Salado: el Mar Muerto. El Fasga se eleva al Este del Mar Muerto.

* 4. Números 21, 33 ss.; Deuteronomio 3, 1 ss. y notas. Los Refaím se cuentan entre los gigantes. Parece que fueron de los primeros habitantes de Palestina; pero cuando Josué ocupó el país sólo encontró restos de ellos (Deuteronomio 3, 11; Josué 17, 15). De esos gigantes trae su nombre el Valle de Refaím al sudoeste de Jerusalén.

* 7. Este lado del Jordán, o sea, en Cisjordania.

* 9 ss. Los treinta y un reyes (versículo 24) eran más bien reyezuelos, pues les pertenecía, si descontamos la parte no conquistada, un territorio de 10.000 kilómetros cuadrados, o sea a cada uno 330 kms.2, por término medio.

* 18. Lazaron: Algunos leen Sarán.

* 23. El rey de Goím en Gilgal: Otra traducción: rey de las gentes en Galilea.

* 1. Josué era anciano, teniendo a la sazón alrededor de 90 años. Cf. 24, 29.

* 2. Este versículo reza en la Vulgata: toda la Galilea, los filisteos y todo Gesur. Gesur: pequeño reino al oriente del Mar de Galilea.

* 3. Schihor (Sihor): Vulgata río turbio. Es nombre del Nilo. Aquí tal vez el “Torrente de Egipto” (15, 4 y 47), que era la frontera entre Egipto y Palestina, hoy Wadi el-Arisch. Según otros un canal fronterizo en esa misma región. Acarón, Anoto, Ascalón, Gat: ciudades de los filisteos.

* 5. Gebal: ciudad de Fenicia, al norte de Palestina. Hamat o Emat, hoy Hama, ciudad de Siria, a orillas del Orontes.

* 9. El Arnón: afluente oriental del mar Muerto.

* 11. Galaad: región septentrional de Transjordania. Los demás territorios mencionados en este versículo, se hallan al norte de Galaad.

* 14. No le dio herencia: Cf. Números 18, 20 y nota; 35, 3-8; Ezequiel 48, 8 ss.

* 22. Véase Números 21, 21-24; 31, 8.

* 27. Mar de Kinéret: Lago de Genesaret.

* 30. Aldeas de Jaír: Cf. Números 32, 41.

* 33. Cf. versículo 14; Números 18, 20 y nota.

* 1. Eleazar, que ocupaba el cargo de Sumo Sacerdote después de la muerte de su padre Aarón, participa en la repartición como representante de Dios, quien le da a conocer su voluntad mediante las suertes llamadas “Urim” y “Tummim” (Éxodo 28, 30; Levítico 8, 8; 13, 19).

* 2. San Pablo cita este episodio en Hechos 13, 19. “Quiso Dios que el repartimiento de la tierra de promisión se hiciera por suerte no solamente para quitar todo motivo de quejas y resentimientos, sino principalmente para que se acreditara la verdad de las predicciones de Jacob (Génesis 49) y de Moisés (Deuteronomio 33), y por consiguiente la infalible providencia con que el soberano dueño del orbe cumplía a su pueblo lo que había prometido” (Páramo).

* 6 ss. Cf. Números 14, 24; 32, 12. Caleb se refiere a la promesa del versículo 9, que Moisés le había hecho en el desierto, como recompensa a la fidelidad y vigor que Caleb había demostrado en la exploración de la tierra de Canaán (Números 13). Los 45 años incluyen, por lo tanto, los 38 años que los israelitas anduvieron por el desierto. Véase en el versículo 11 un ejemplo de buena salud conservada por Dios a su fiel Caleb. Esto se cita como lección en Eclesiástico 46, 11-12.

* 15. Arba fue el hombre: La Vulgata introduce aquí el nombre de Adán y vierte: Allí está enterrado Adán… Debido a esta lección se creía antiguamente que Adán había sido sepultado en Hebrón. En realidad se trata solamente de otra traducción del vocablo “Adán”, el cual tiene en hebreo dos sentidos: hombre y Adán. Enaceos: gigantes. Véase 11, 21 y nota.

* 1 ss. Se cumplió así lo establecido por Moisés en Números 34, 3 ss. El desierto de Sin: parte septentrional de la península del Sinaí. Mar Salado (versículo 2): Mar Muerto. Subida de Acrabim (versículo 3): Vulgata: subida del Escorpión: al sur del Mar Muerto. Sobre el torrente de Egipto (versículo 4) véase 13, 3 y nota.

* 8. La ciudad de Jerusalén no le tocó en suerte a Judá, sino a Benjamín (18, 16 y 28). Allí habitaban en esa época los jebuseos, que más tarde fueron sometidos por la tribu de Judá, en cuyo poder cayó primeramente la parte occidental y, bajo David, también la fortaleza de los jebuseos (II Reyes 5). Valle de Ben Hinnom, o simplemente Valle Hinnom: se extiende al sur y en parte también al oeste de Jerusalén. Allí se levantó en tiempos de los Reyes una estatua de Moloc, que dio al valle el carácter de lugar de abominación. De ahí que su nombre, en hebreo Ge-Hinnom, en griego Gehena, fuese usado para designar el Infierno. Cf. IV Reyes 23, 10; Mateo 5. 22.

* 9. Kiryatyearim: situada a 12 kilómetros al Oeste de Jerusalén, célebre por el Arca de la Alianza que allí estuvo veinte años (I Reyes 7, 2).

* 14. Hijos de Enac, o enaceos: Véase 11, 21 y nota.

* 17. Otoniel: Es el mismo que se menciona entre los Jueces de Israel. Cf. Jueces 3, 9-11.

* 18. Como ella bajara: Vulgata: dio un suspiro.

* 19. Una bendición, es decir, lo que ella pedía: más tierra y manantiales. También San Pablo usa la palabra “bendición” en sentido de regalo, donación (II Corintios 9, 5).

* 22 ss. La lista de las ciudades de Judá es la más completa, lo mismo que la descripción de sus fronteras (versículo 1-12), porque, después de la eliminación de los hermanos mayores (cf. Génesis 49, 3-7 y notas), es a Judá a quien corresponderá el cetro (Génesis 49, 10 y nota).

* 59. Entre los versículo 59 y 60, la versión griega de los Setenta intercala otras once ciudades. Como se ve, tocaron a Judá más ciudades que a las otras tribus, y su territorio era geográficamente más extenso que el de cualquier otra tribu. Sin embargo hay que observar que por una parte comprendía regiones medio desiertas, y que, por la otra, las ciudades filisteas adjudicadas a Judá conservaron su independencia y no fueron sometidas.

* 1 ss. A Efraím, hijo de José, le tocó en suerte la parte central de Palestina, que más tarde recibió el nombre de Samaría. Sus ciudades principales eran Siquem y Silo, donde fue establecida el Arca (18, 1). Esta región era más fértil que el territorio de Judá.

* 2. Betel: el lugar donde Jacob tuvo el sueño de la escala. Su nombre antiguo fue Luz (Génesis 28, 19).

* 8. Para terminar en el mar: Según el contexto, el Mediterráneo. La Vulgata dice: hasta el Mar Salado.

* 1 ss. Manasés fue la única tribu que recibió porción en Transjordania (13, 30 ss.) y a la vez en Cisjordania. Su herencia cisjordánica se hallaba al Norte de Efraím, entre el monte Carmelo y el río Jordán, pero parece que no estaba rigurosamente separada de la de su hermano Efraím.

* 3. Véase Números 27, 1 ss.; 36, 1 ss.

* 11. Tres distritos: Texto oscuro. Bover-Cantera traduce: la región de los tres collados; la Vulgata: la tercera parte de la ciudad de Nofet.

* 12. No los extirparon, desobedeciendo a Dios que había mandado exterminarlos.

* 14. Esperaban que Josué, que también era de los hijos de José (de la tribu de Efraím), les diese un privilegio, mas el noble caudillo respetó fielmente lo que la Providencia había dispuesto en las suertes.

1. Silo, hoy Selún, a 30 kilómetros al norte de Jerusalén, se halla casi en el centro del país, en la tribu de Efraím, entre Jerusalén y Siquem. Es muy probable que este lugar fuera escogido para el santuario, porque Josué, el jefe del pueblo, pertenecía a Efraím. En Silo quedó el Arca hasta los tiempos de Samuel; sólo de vez en cuando la sacaban los israelitas para llevarla consigo a la batalla.

* 2 s. “Estas palabras de Josué nos indican más claramente con qué lentitud se realizó la conquista efectiva de Canaán por las tribus. No hemos de imaginarnos a estos comisionados como geógrafos que miden el territorio para repartirlo luego, sino como expertos que examinan el territorio no ocupado y aprecian las condiciones del terreno y las facilidades de la ocupación por las tribus que quedaban sin haberse posesionado de la suya” (Nácar-Colunga).

* 3. Las siete tribus se habían quedado en Gálgala, no sólo porque allí estaba todavía el Arca, sino porque les faltaba el espíritu conquistador. De ahí que Josué los reprenda como ociosos.

* 11 ss. El territorio de Benjamín estaba entre los de Efraím, al norte, y el de Judá, al sur. Dentro de sus confines se hallaba la futura capital del país, Jerusalén (versículo 28), más no lograron expugnarla; su ciudadela quedó en manos de los jebuseos hasta los tiempos de David (cf. II Reyes 5, 6 ss.).

* 16. Todos estos lugares forman parte de la Jerusalén moderna. Sobre el valle de Ben-Hinnom véase 15, 8 y nota.

* 18. Arabá: nombre del valle del Jordán.

* 1 ss. En medio de la herencia de los hijos de Judá. Así se cumplió la profecía del patriarca Jacob (Génesis 49, 5-7). Bersabee y Seba (versículo 2) es lo mismo; de lo contrario, las ciudades no serian 13, sino 14.

10. La porción de Zabulón es la zona meridional de Galilea (cf. Mateo 4, 15).

* 17. Isacar obtiene la porción más fértil de todo el país: la llanura de Esdrelón (Jesreel), situada entre Samaría y Galilea, teniendo el Carmelo al occidente, y el Jordán al oriente.

* 22. El Tabor, monte célebre por la Transfiguración del Señor (Mateo capítulo 17).

* 26. El Carmelo: el famoso monte de este nombre que se alza sobre el mar en la región de Haifa. Hay una localidad homónima en Judá (15, 55). El territorio de Aser era muy fértil y’ abundaba de trigo y aceite (cf. Gen, 49, 20).

* 32. El territorio asignado a Neftalí comprende la parte septentrional de Galilea y la ribera occidental del lago de Genesaret.

* 47. Lésem-Dan, o Lais, llamada más tarde Cesárea de Filipo, donde tuvo lugar la célebre confesión de San Pedro (Mateo 16, 16). El episodio de la conquista danita se narra en Jueces capítulo 18. Las otras ciudades de Dan están al oeste de Judá, Benjamín y Efraím, pero sin lindar con el mar.

* 49. Admiremos el espíritu de Josué: tan sólo después de repartir a todos la suerte recibe la suya.

* 2 s. El primer refugio era el Tabernáculo (cf. Éxodo 21, 14; III Reyes 2, 31). Después de la ocupación de todo el país se hicieron necesarios más asilos, tres de los cuales fueron establecidos por Moisés en tierra transjordánica. A ellos agrega Josué tres refugios situados en los confines de las nueve tribus de Cisjordania, o sea, en la Palestina en sentido estricto. Cf. sobre esta institución los capítulos Números 35; Deuteronomio 4, 43; 19. Siguiendo el ejemplo de la Ley de Moisés, la Iglesia ha conferido a las iglesias y otros lugares sagrados el derecho de asilo (can. 1.179 del Derecho Canónico). Vengador de la sangre (versículo 3) era el pariente más próximo del muerto (cf. II Reyes 14, 7).

* 6. La muerte del Sumo Sacerdote producía automáticamente una amnistía. Vemos aquí una imagen del verdadero Pontífice Jesús, por cuya muerte recibimos la remisión de nuestros pecados.

* 1. Por estar consagrada a Dios en lugar de los primogénitos de todo el pueblo, la tribu de Leví no obtuvo terreno propio, sino solamente domicilios en 48 ciudades desparramadas por todo el país. De ellas quedaban reservadas para los sacerdotes las 13 más cercanas a Jerusalén. Fuera de las ciudades sólo tocó a los levitas una pequeña franja para apacentar sus ganados (Números 35, 1-8). Cf. 13, 33; Números 18, 20 y nota.

* 3. “Esta dispersión debió de contribuir a la instrucción y mayor edificación del pueblo, ya que los levitas formaron en cada uno de los puntos donde se establecieron unas a manera de comunidades o colegios” (Bover-Cantera).

* 9 ss. Véase I Paralipómenos 6, 54 ss., donde tenemos la misma lista de las ciudades de los sacerdotes y levitas, salvo algunas diferencias en la ortografía de los nombres.

* 36 s. Béser con su ejido… Mefaat. En la Vulgata encontramos la variante: Bósor en el desierto, Misor, Jaser, Jetsón y Mefaat.

* 41. Todo el país: Cf. Éxodo 23, 23; Deuteronomio 11, 22 ss. Ha de entenderse en el sentido de que todavía les incumbe conquistarlo en gran parte, porque habían quedado importantes restos de los cananeos.

* 43. Cf. 23, 14 s.; Números 23, 19; III Reyes 8, 56.

* 4. Cf. 13, 8; Números 32, 33.

* 8. Con vuestros hermanos, es decir, con aquellos de vuestra tribu que habían permanecido allende el Jordán, para guardar las primeras conquistas. Este precepto caritativo no era sólo de consejo sino de obligación (Números 31, 27). También lo impuso David respecto al botín tomado a los amalecitas (I Reyes 30, 24-25);

* 16. La transgresión que les achacan las otras tribus puede verse en la erección de un altar fuera del lugar donde estaba el Tabernáculo; lo que Finés y los jefes tachan de separación y apostasía (cf. Éxodo 20, 24; Levítico 17, 3-8; Deuteronomio 12, 4 ss.). Las dos tribus y media contestan que al erigir el altar no tenían otra intención que la de dejar constancia de su pertenencia al pueblo de Israel y dar un testimonio para la posteridad: contestación que satisfizo a las demás tribus.

* 17. La maldad de Fegor: Cf. Números capítulos 25 y 31. 20. Sobre Acán véase el capítulo 7, especialmente los versículos 24-26.

* 22. El supremo Dios, en hebreo: el Dios de los Dioses. Esta doble afirmación, y la repetición del nombre de Yahvé, da más solemnidad a lo que dicen, al par que con ello hacen una bella profesión de fe.

* 28. La figura del altar, literalmente: el modelo del altar. La Vulgata dice solamente el altar.

* 31. Habéis librado a los hijos de Israel: Es admirable el celo sacerdotal de Finés que antes temía que Dios descargase su ira sobre todo el pueblo por la supuesta idolatría. Ahora se ve libre de esta preocupación.

* 34. Todo este capítulo es un hermoso cuadro de la felicidad de Israel mientras fue fiel a su Dios. Pronto veremos, en el libro de los Jueces, sus frecuentes infidelidades, que obligaron al Señor a dejarlos caer en la esclavitud, de la que los libertaba cada vez que se arrepentían.

* 2. La reunión tuvo lugar a los 20 o 30 años de la conquista, probablemente en Silo, donde se hallaba el Tabernáculo. La fecha se deduce de la comparación de Josué 14, 10 con 24, 29, suponiendo que Josué y Caleb tuvieran más o menos la misma edad.

* 11. Amar a Yahvé Dios vuestro: Reaparece siempre el mandamiento del amor, que es para Dios la plenitud de la Ley. El que ama a su Padre no quiere ofenderlo y en ese amor halla la fuerza que necesita para vivir como verdadero hijo (Juan 14, 23-24).

* 12. Cf. Éxodo 34, 15.

* 13. Véanse Números 33, 55; Jueces 2, 3.

* 16. Como Moisés, así también Josué les predice el derrumbamiento del pueblo en caso de violar la alianza con Yahvé (cf. Levítico 26, 14 ss.; Deuteronomio 28, 15 ss.).

* 1. Se congregaron en Siquem y se presentaron delante del Señor. Parece que el Arca fue trasladada por algunos días de Silo a Siquem para renovar la Alianza. Siquem se prestaba tanto por su posición geográfica —estaba en el punto céntrico del país—, como por su tradición histórica, pues era el lugar donde Abrahán ofreció el primer sacrificio en tierra cananea (Génesis 12, 7) y donde la familia de Jacob enterró los ídolos (Génesis 35, 4).

* 2 ss. Del rio: el Éufrates. Josué resume a continuación toda la historia primitiva del pueblo de Israel. Cf. Génesis 11, 26; 11, 31; 21, 2; 25, 26; 36, 8; 46, 6; Éxodo 3, 10; 12, 37; Números 21, 24;. 22, 5; Josué 3, 14; 6, 1 ss.; 11, 3.

* 13. Incesantemente se preocupa el Señor de recordarles que todo lo recibieron de su bondad paternal, para disuadirlos de esa suficiencia orgullosa y rebelde que era propia de aquel pueblo… y lo es también del hombre moderno.

* 14. A juzgar por estas palabras había aún en Israel restos de culto idolátrico, secreto, por supuesto. El culto público de ídolos había sido suprimido con todo rigor. Véase Génesis 31, 19 y 34; Amós 5, 26; Hechos 7, 42 s.

* 20. Cf. I Paralipómenos 28, 9; Esdras 8, 22; Isaías 65, 11 s.

* 26. Escribió estas cosas en el libro de la Ley de Dios; esto es, al final de la Ley de Moisés, que se guardaba junto al Arca de la Alianza (Deuteronomio 31, 26).

* 29. El gran conquistador del país de Canaán es figura de Jesucristo, por cuanto lleva el mismo nombre que Jesús, y condujo a los israelitas a la tierra de Promisión, imagen del Reino de los Cielos que nos ha conquistado Jesucristo. Josué es uno de los pocos personajes del Antiguo Testamento que no se atrajeron ningún reproche del Espíritu Santo. “Es un modelo de fe y confianza en Dios. Cuando el pueblo desespera de poder conquistar Palestina, Josué con Caleb le dice: «Yahvé está con nosotros, no les tengáis miedo» (Números 14, 9). Esta frase es como la explicación de su vida entera. Es también un modelo de docilidad; pues aun en el apogeo de su poder, se sometió como un niño a todas las prescripciones que Yahvé le diera directa o indirectamente por medio de Moisés o del Sumo Sacerdote Eleazar”.

*32. Véase Génesis50, 24; Éxodo 13, 19; Génesis 33, 19.